**John Tones**
Elisabet Benavent acaba de superar los cinco millones de ejemplares vendidos en España, lo que la sitúa entre las escritoras de ficción más leídas del país en la última década. Sin embargo, mientras sus libros ocupan los escaparates de las librerías y las listas de más vendidos, su nombre apenas aparece en suplementos culturales o debates sobre el estado de la narrativa española.
La historia de Benavent comienza el 3 de enero de 2013, cuando subió ‘En los zapatos de Valeria’ a Amazon por 2,68 euros. No había plan ni estrategia: era el recurso de quien no contaba con el respaldo de una gran editorial. Pero sí era el momento ideal para la autoedición: Kindle Direct Publishing había llegado a España apenas dos años antes, en 2011.
Benavent no era la única. Javier Castillo, hoy uno de los autores de thriller más leídos y adaptados, comenzó autopublicándose. Eva García Sáenz de Urturi, ganadora del Premio Planeta en 2020, también pasó por Amazon antes de que las grandes editoriales la ficharan. El patrón de “éxito en digital, legitimación posterior vía editorial tradicional” se repite también con Benavent: Suma de Letras (sello de Penguin Random House) apostó más adelante por la saga ‘Valeria’.
El éxito ya se mide de otra forma: mediante reseñas de Amazon y algoritmos de recomendación, no por el veredicto de la crítica establecida. Pese a las mareantes cifras de ventas, el público objetivo del género romántico —mayoritariamente mujeres de 25 a 45 años— ha sido históricamente ignorado por la crítica literaria tradicional.
¿A qué se debe su éxito? A veintitrés novelas en once años: no hablamos de un golpe de suerte aislado, sino de una maquinaria narrativa que funciona con la regularidad de una franquicia. La saga ‘Valeria’ vendió 1,2 millones de ejemplares, pero fueron las trilogías posteriores (‘Mi elección’), las bilogías (‘Silvia’, ‘Canciones y recuerdos’) y los títulos independientes (‘Un cuento perfecto’, ‘Esnob’) los que consolidaron el imperio.
Su fórmula es muy reconocible: protagonistas femeninas urbanas, treintañeras, profesionales con crisis laborales o sentimentales que enfrentan conflictos emocionales contemporáneos. No hay innovación formal ni experimentación narrativa, pero sí un uso eficaz de las herramientas del género romántico en novelas accesibles y directas: diálogos ágiles, humor y finales felices.
La actividad constante y cercana de Benavent en redes sociales bajo el nick BetaCoqueta, donde comparte su proceso creativo, genera una comunidad de fieles que la recomiendan sin descanso en plataformas como TikTok.
Las adaptaciones de Netflix han acelerado exponencialmente su éxito: ‘Valeria’, que ya tiene cuatro temporadas, fue seguida por ‘Fuimos canciones’; ‘Un cuento perfecto’ fue número 1 en 2023 durante semanas. Las ventas de libros acompañan: pueden dispararse hasta un 40% tras el estreno de sus versiones audiovisuales. Las plataformas también se benefician, al haber identificado en la novela romántica una mina de contenido con audiencias ya cautivas.
Como muestran las listas de los libros más vendidos en España, la brecha entre éxito comercial y reconocimiento crítico se ha ensanchado hasta convertirse en abismo. Thrillers, fantasía romántica, sagas juveniles: todo lo que realmente mueve el mercado editorial español transcurre en una dimensión paralela, distinta a la que supuestamente analiza la crítica cultural. Elisabet Benavent no es una anomalía, y ese es el auténtico quid de la cuestión.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**