Emir de Catar muestra interés en comprar Villa Certosa, la mansión de Berlusconi en Cerdeña

Cuando alguien tiene el suficiente poder económico como para que su jet privado sirva para homologar un aeropuerto local como internacional, lo mínimo que se espera es que se aloje en las mejores mansiones. Sin embargo, cuando se trata del emir de Catar, Tamim bin Hamad Al‑Thani, lo esperable no es que solo se aloje en ellas, sino que las compre.

El actual emir de Catar suena como principal interesado en Villa Certosa, una de las mansiones más famosas y extravagantes de Cerdeña, que durante décadas fue propiedad de Silvio Berlusconi y ahora pertenece a sus herederos.

Villa Certosa se encuentra en Porto Rotondo, en el extremo noreste de Cerdeña, con vistas al golfo de Marinella. Construida en una superficie de 120 hectáreas, cuenta con 4.500 metros cuadrados distribuidos en 126 habitaciones.

La curiosidad que más llama la atención no son sus centenares de habitaciones o su jardín de 50 hectáreas con olivos centenarios. En esta finca el “capricho estrella” es un volcán artificial, diseñado para escupir fuego y humo y convertir el paisaje en un espectáculo.

El volcán forma parte de esa idea de “parque temático” que Berlusconi tenía de su villa. En 2006, el magnate italiano ordenó levantar una colina artificial de unos 10 metros en medio de su propiedad, lo que generó polémica y derivó en una investigación por la normativa paisajística. Bajo esta colina se escondía algo más explosivo.

Tal y como recogía Europa Press, la noche del 15 de agosto de ese mismo año, el político y millonario italiano pulsó el botón de encendido de su volcán como colofón para una de las habituales fiestas que se organizaban en la mansión. El estruendo fue tal que los vecinos llamaron a los bomberos, a Protección Civil y al Cuerpo Forestal tras ver las explosiones de lava y el fuego que salían de aquella colina artificial.

Más allá del volcán, la finca suma detalles muy llamativos: un falso anfiteatro romano junto al mar con capacidad para 300 personas, una cueva marina con piscina y mosaico de Poseidón, cuatro piscinas adicionales repartidas por la finca y un búnker subterráneo de grado nuclear.

Berlusconi compró la propiedad cuando todavía se conocía como Villa Monastero a principios de los años setenta y la fue transformando con el arquitecto Gianni Gamondi. Con el tiempo, Villa Certosa se convirtió en un escenario habitual de visitas políticas y mediáticas. Entre sus muros se alojaron figuras como George W. Bush, Vladimir Putin o Tony Blair, además de políticos españoles como José Luis Zapatero y José María Aznar.

Tamim bin Hamad Al‑Thani es la cabeza visible de una de las familias más ricas y poderosas del planeta. Se estima que la dinastía Al Thani maneja una fortuna conjunta que supera los 335.000 millones de dólares, lo que hace que la posible compra de esta mansión, valorada en unos 500 millones de euros, sea perfectamente asumible.

De hecho, el emir ya es un habitual de estas costas, donde suele navegar con uno de sus superyates, el Al Lusail, de 123 metros de eslora valorado también en 500 millones de dólares.

Su interés por la zona no se limita al turismo de verano, ya que a través de fondos soberanos controla varios hoteles de lujo históricos en la Costa Esmeralda como el Cala di Volpe o el Romazzino.

Sobre la posible compra de la villa, desde el entorno de los herederos de Il Cavaliere han querido ser prudentes. Un portavoz de Fininvest declaró a Euronews: “Estamos recogiendo varias manifestaciones de interés, pero de momento no hay negociaciones en fase avanzada. No hacemos comentarios sobre interlocutores individuales”.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**

Derechos Reservados FGJ MULTIMEDIOS 2024