Youtuber china crea consola híbrida fusionando PS5, Xbox Series X y Switch 2

Aunque el PC es la máquina multiplataforma casi perfecta, hasta hace poco, para disfrutar de todos los videojuegos se necesitaba una PS5, una Switch 2 y una Xbox Series X. El problema, entre otros, es el espacio: ocupan mucho y no son las máquinas más estéticas. Una youtuber china tiene la solución: la ‘Ningtendo PXBOX 5’.

Es la fusión perfecta entre las tres, y el secreto de su funcionamiento está en un Mac de 2013.

Vamos por partes. Hemos visto muchos proyectos que modifican la funcionalidad de una consola o que convierten un PC en una cafetera, pero lo que se ha propuesto la youtuber es mucho más ambicioso. Para abordar el problema del espacio, ha unido las tres consolas en una sola torre que, además, no es más voluminosa que una caja pequeña de PC. El primer paso fue desmontar las máquinas.

En este punto, la creadora se dio cuenta de lo más importante: sin la carcasa, las piezas clave de las tres máquinas son el ventilador, la alimentación, el disipador de aluminio y cobre… y la placa base, obviamente. Todos los componentes van soldados en la placa, por lo que no hay que preocuparse por la GPU, la CPU o la memoria RAM.

La Switch 2 queda al margen de momento. De la PS5 y la Xbox Series X, lo imprescindible es la placa de cada una; lo demás puede ser compartido. Una única fuente para las dos, un único disipador y un único ventilador. Pero… ¿cómo?

Pues, precisamente, uno de los ordenadores más famosos de Apple tiene la respuesta. El Mac Pro ‘Papelera’ es el modelo de 2013 que ha pasado a la historia por ser un completo desastre. Su diseño sigue pareciendo precioso, pero a Apple se le fue la cabeza con una configuración de triple PCB y doble GPU. Precisamente, esa es la idea que tenía en mente, así que le vino de lujo.

¿Por qué? Porque Apple diseñó un sistema de doble PCB sobre un disipador central de aluminio. Así, se puede inyectar aire fresco a través del disipador, expulsando el calor por la parte superior y manteniendo las placas frescas. La cuestión ahora era cómo fabricar un disipador de aluminio que no se puede comprar en el mercado y que no sería viable imprimir directamente en metal por los costes.

Inspirada por una técnica de fundición de cera de hace cientos de años, la youtuber creó un modelo de disipador en una impresora 3D. Para ello, utilizó un material llamado PLA, que se vaporiza cuando llega a cierta temperatura. Con el ‘disipador’ de PLA en la mano, lo envolvió en yeso y lo quemó en un horno a 700 grados.

Así, el yeso se mantiene mientras el PLA se disuelve, permitiendo que quede una estructura interna que se puede rellenar con aluminio. Suena sencillo, pero tuvo que eliminar el aire del yeso con una máquina de vacío, fundir el aluminio y contar con un horno que realiza un proceso complejo de deshidratación, pirólisis y combustión durante 12 horas para lograr el resultado.

Luego, ‘simplemente’ vertió el aluminio y… el primer intento no salió. A diferencia de los artesanos chinos de hace siglos, que si perdían una pieza debían volver a tallar el molde de cera, aquí simplemente imprimió otra en 3D y repitió el proceso. Tras limar el aluminio, el disipador estaba listo.

Colocar la PS5 y la Xbox Series X es relativamente fácil: se adhieren las placas al disipador, se vuelven a cablear los módulos Wi-Fi y Bluetooth de cada una (para Internet y la conexión con accesorios) y se conecta la única fuente de alimentación que da vida a ambas consolas en la base. La Switch 2 es un poco más complicada. No necesita tanta alimentación, así que optó por un USB-C, pero también diseñó un módulo impreso en 3D que no sacrifica la movilidad de la consola.

El reto aquí está en proporcionar conexión HDMI para un televisor (por lo que el hardware del dock también va incluido en el interior de la consola), pero también permitir agarrar fácilmente la consola en caso de querer jugar lejos de la tele. Para ello, ideó un módulo similar al dock, pero para colocar en vertical.

Tras probar con varios muelles convencionales, la youtuber imprimió unos en 3D para conseguir que, pulsando un botón, la consola se deslice como si fuera una tostada y asome por un lateral. Suena peligroso, pero viendo el resultado, el movimiento es bastante suave.

Con todas las máquinas conectadas a la corriente, quedaba lo más importante: programar un cerebro para controlar la salida HDMI y el encendido. Para ello recurrió a una placa Arduino programada convenientemente para que, pulsando un botón en la parte superior, conmute la señal en menos de cinco segundos entre plataformas.

No es lo único que hace: también tiene conectado un LED frontal que cambia de color (rojo, azul y verde) en función de la consola que se esté ejecutando (Switch 2, PS5 o Xbox Series X).

Y listo, a jugar. Es impresionante la velocidad a la que cambia entre los HDMI, y la propia creadora se sorprende del calor que expulsa por la zona superior. Es obvio, al haber dos consolas ‘grandes’ disipando el calor y al contar con un disipador de aluminio que, por muy aparente que haya quedado, tiene unas aletas algo gruesas para lo que se suele ver en una máquina con ciertas necesidades de disipación.

Pero el principal problema, el del espacio, está resuelto en un conjunto excesivamente conveniente y, si me preguntan, más atractivo que una Xbox Series X monolítica y una PS5 que parece un router.

¿Es perfecta? No. Hay algunos detalles que no se abordan, como la falta de un multiplicador de Ethernet para alimentar las consolas y, aunque tengan el módulo Wi-Fi, esa carcasa impresa en 3D no es lo más óptimo sin las antenas colocadas estratégicamente. Además, no parece que haya un botón de encendido individual para la Xbox Series X y la PS5, por lo que, aunque consuman poco si no están ejecutando un juego, siempre están encendidas.

Y lo que más duele: no hay soporte para juegos físicos. Sí, vivimos en una realidad en la que este formato lamentablemente cada vez es menos importante para las grandes compañías de videojuegos, pero sigue siendo la única forma de tener el juego en propiedad (siempre que el disco incluya el juego completo, que ese es otro cantar).

Pero hay que reconocer que es un logro tremendo, un proyecto DIY muy logrado y la plataforma de juegos casi definitiva (no incluye ‘StarCraft’, así que no es perfecta). Aunque es como tirar la piedra y esconder la mano, ya que, aunque me encanta trastear, no tengo a mi disposición un horno como ese o una fundición de aluminio.

Tampoco una consola que ‘tirar’ si algo sale mal y la lío.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**

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