Samsung ha comenzado la producción del primer panel QD-OLED de 34 pulgadas con 360 Hz que utiliza una estructura de píxeles V-Stripe (vertical). La compañía ya suministra estos paneles a siete fabricantes, incluyendo ASUS, MSI y Gigabyte, para monitores que se presentarán en el CES 2026 de los próximos días.
Este cambio técnico resuelve, en teoría, el problema histórico de los OLED en monitores: la nitidez del texto. La disposición tradicional de subpíxeles, de tipo triangular, creaba bordes algo borrosos que generaba rechazo entre los usuarios profesionales, centrados en el manejo de texto. Según Samsung, la nueva estructura vertical soluciona este inconveniente.
Lo interesante es que ahora Samsung ataca ambos mercados, gaming y entorno profesional, con el mismo panel: 360 Hz y formato 21:9 para gamers, pero también texto nítido para programadores y editores.
Fabricar paneles ultrapanorámicos con altas tasas de refresco genera más calor y puede degradar los materiales orgánicos más rápido. Samsung menciona la “optimización de materiales y diseño” en la presentación de estos monitores. Se supone que esto debería traducirse en un desarrollo de I+D que los rivales tardarán en replicar.
El mercado de monitores premium es donde se prueban las tecnologías de pantalla más avanzadas, ya que se trata del segmento de usuarios más exigentes, dispuestos a pagar por mejoras marginales. Por tanto, quien domina aquí es quien marca las tendencias para el resto de la industria.
Dicho esto, y aunque la tecnología OLED ha mejorado mucho en la última década, el quemado (burn-in) sigue siendo un riesgo por el uso prolongado de elementos estáticos, que es exactamente lo que hacen los usuarios profesionales con las interfaces de software. También es una cuestión psicológica: hace falta convencer al mercado de que el problema está realmente solucionado para poder eliminar los temores.
Además, el precio determinará si esto es un nicho aspiracional o el principio de una gran transición desde el LCD. Si el precio no acompaña, esta transición deberá seguir esperando.
La respuesta de LG será clave. Han sido prácticamente el único competidor serio y masivo en monitores OLED. O desarrollan su propia estructura mejorada de píxeles —el argumento del texto mejorado es demasiado potente como para resistirse a él en una oficina—, o pueden ver cómo Samsung captura el mercado profesional que nadie había conquistado hasta ahora con OLED.
La presentación en el CES servirá para ver cómo los fabricantes posicionan estos paneles: como productos híbridos aptos para distintos públicos (gamer y profesional) o como líneas separadas para gaming y productividad. Quizás la tecnología esté lista para lo primero, pero la estética y el marketing deriven en lo segundo.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**