Los límites de velocidad dinámicos en autopistas y autovías son un sistema que ajusta la velocidad máxima permitida según las condiciones del momento. No implican un cambio permanente ni la desaparición del límite general de 120 km/h, sino que en tramos específicos el máximo puede variar.
Por el momento, este sistema solo se ha implantado en algunos tramos de vías concretas. Las autopistas y autovías mantienen un límite de velocidad de 120 kilómetros por hora. Sin embargo, en tramos con tráfico denso habitual, complicaciones regulares o condiciones meteorológicas adversas, los límites fijos pueden resultar peligrosos.
Para estos casos, la Dirección General de Tráfico (DGT) está implementando una tecnología ya probada con éxito en países como Alemania o Francia, que ha logrado reducir la siniestralidad en zonas de alto tráfico. Se trata de los límites de velocidad dinámicos, que varían dependiendo de las condiciones existentes en cada instante.
Esta tecnología utiliza inteligencia artificial para registrar y procesar en tiempo real datos sobre el tráfico, la meteorología, la visibilidad, las horas punta y las incidencias. Con esta información, ajusta automáticamente el límite de velocidad según la situación.
En los tramos donde esté operativo, el límite se mostrará en los paneles luminosos de la carretera. Si las condiciones no son óptimas, el sistema puede reducir puntualmente el límite de 120 km/h a 100, 90 o incluso 80 km/h.
Por ejemplo, si hay mucha niebla, el límite podría bajar de 120 a 80 km/h para prevenir accidentes. El límite señalizado en ese momento será el legal, por lo que su incumplimiento acarreará multas de entre 100 y 600 euros y la pérdida de entre 2 y 6 puntos del carné de conducir.
Hasta ahora, estos límites dinámicos solo se han aplicado en una vía: la AP-7, en un tramo de Cataluña. Dado que el sistema funciona satisfactoriamente en otros países europeos, si la prueba en esta zona tiene éxito, no se descarta su extensión a otras carreteras.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**