El plan de EEUU para frenar la IA de China enfrenta desafíos mientras Huawei emerge como alternativa

El nombre de la startup china Zhipu AI (Z.ai) puede no ser muy conocido, pero su modelo de IA, GLM, empieza a sonar. En su última versión, GLM-4.7, compite ya con Claude Sonnet 4.5 o GPT-5.1. La verdadera sorpresa de este ‘tigre de la IA chino’ es el lanzamiento de GLM-Image, no tanto por lo que hace, sino por cómo lo ha logrado.

GLM-Image es un modelo multimodal de IA generativa centrado en la creación de imágenes. La idea es competir con opciones como Nano Banana, de Google. Eso es interesante, pero más llamativo es que el modelo no ha sido entrenado con chips convencionales.

Según los responsables de Z.ai, este es el primer modelo desarrollado en China entrenado totalmente con chips ‘locales’. En concreto, se usaron los chips Ascend de Huawei gracias a servidores Huawei Ascend Atlas 800T A2 y al marco de trabajo MindSpore. Así, no se utilizaron los tradicionales chips de IA de NVIDIA, opción habitual para desarrolladores chinos.

Este hito demuestra la viabilidad de entrenar modelos de IA generativa de alto rendimiento en una plataforma desarrollada íntegramente en China. No es algo menor: valida que es posible seguir innovando a pesar de las restricciones impuestas por EEUU. De hecho, Zhipu AI —incluida el año pasado en la lista negra de EEUU— ha intensificado su colaboración con otros fabricantes locales, como la firma Cambricon, que ha resurgido gracias a los aranceles.

La noticia llega en un momento singular, porque NVIDIA no ha parado de presionar al gobierno de EEUU para que le permita vender sus chips avanzados de IA a empresas chinas. Ha conseguido ese permiso —que no le saldrá gratis—, pero ahora China podría no estar interesada, sin haber dicho nada al respecto. Que los chips de empresas como Huawei sean una alternativa válida para entrenar modelos de IA de calidad puede cambiar muchas cosas.

La startup china acaba de salir a bolsa, y desde entonces sus acciones se han disparado más de un 80%. Los inversores ven en la compañía no solo un rival de Google u OpenAI, sino un estandarte que demuestra que es posible competir sin depender de EEUU y sus empresas.

Si la tendencia se mantiene, Huawei puede convertirse en la NVIDIA china, y la empresa prepara un aumento de la producción de sus chips de IA. No es la única: Cambricon planea triplicar su producción para 2026, lo que deja claro que la maquinaria industrial china se mueve rápido para neutralizar el impacto de los vetos de EEUU.

A pesar de todo, Zhipu ya ha advertido que la guerra de precios en el sector de la IA se internacionalizará. Si las empresas chinas acaban controlando toda su cadena, podrían ofrecer servicios de IA a costes mucho más bajos que sus competidores occidentales, que deben pagar los márgenes de NVIDIA y la infraestructura en la nube de las Big Tech.

Este logro tecnológico plantea otras preguntas. Una de las más importantes es cuán potentes y capaces son los chips de Huawei frente a los de NVIDIA en estos procesos: ¿es mucho más lento el entrenamiento? ¿es más caro en tiempo y recursos? La eficiencia del framework MindSpore frente a PyTorch o TensorFlow es otro componente clave de estos desarrollos.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**

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