El Mediterráneo reclama protagonismo y el chorro polar parece dispuesto a cederlo: tras un fin de semana muy frío, se espera un fenómeno meteorológico de gran intensidad. El chorro polar se contorsiona nuevamente y, en esta ocasión, girará tan al sur que buena parte de España quedará en la zona fría. Las masas de aire cálido y húmedo del Golfo serán reemplazadas por masas frías que, al no ser árticas, conservarán una humedad considerable.
En la práctica, esto no interrumpirá el ‘tren de borrascas’ que afecta al país, pero sí modificará su temperatura. Por ello, las borrascas, frentes, viento y mala mar llegarán acompañados de un nuevo descenso térmico: incluso se prevé nieve en el norte del Sahara, junto con un fuerte temporal en el Mediterráneo. Durante el fin de semana, una masa de aire frío invadirá España: no solo descenderán las temperaturas mínimas y volverán las heladas a gran parte del territorio, sino que las máximas caerán abruptamente.
Aunque el sábado 17 habrá actividad en el golfo de Valencia y el mar Balear, el episodio más intenso comenzará el lunes 19. Ese día, la ondulación del chorro polar podría configurar una ciclogénesis muy poderosa. La ciclogénesis es una intensificación de una baja presión, un fenómeno conocido en el Mediterráneo: la llegada de aire frío en altura sobre un mar relativamente cálido, sumado a un aporte significativo de humedad, puede desencadenar un temporal muy intenso.
Estos días se reunirán todos los ingredientes necesarios. Los modelos meteorológicos comienzan a coincidir en la previsión de un temporal invernal completo en Baleares y la costa mediterránea. Aunque, como explica el meteorólogo Martín León, ‘podría dejar abundantes lluvias y nieve en zonas medias-altas del este peninsular’, la posición e intensidad exactas de la borrasca aún no están definidas.
Estas incertidumbres determinarán la diferencia entre un periodo de calma fría y una auténtica borrasca invernal. **REDACCIÓN FV MEDIOS**