El Padrón Nacional de Telefonía Móvil, una iniciativa para registrar todas las líneas activas en México, acaba de arrancar y ya enfrenta su primera gran prueba. Apenas unos días después de que entrara en vigor el registro obligatorio, los principales operadores del país se reunieron con la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) para solicitar un aplazamiento. Para las empresas, los plazos son “prácticamente imposibles” de cumplir, a lo que se suman fallos técnicos en los sistemas desde el primer día.
El desafío es monumental: México cuenta con más de 158 millones de líneas telefónicas activas que deben registrarse antes del 30 de junio de 2026. Esto implica que operadores como Telcel, AT&T, Telefónica y los Operadores Móviles Virtuales (OMV) tendrían que procesar conjuntamente cerca de 924,000 líneas diarias durante 172 días para cumplir la meta, una cifra que la industria califica de irreal.
Según informa el medio Expansión, representantes de Telefónica, los OMV, Televisa y la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti), que agrupa a empresas como AT&T, acudieron a una reunión urgente con la CRT para insistir en una prórroga. Su principal argumento es que el sector solo dispuso de 30 días naturales para desarrollar, probar e implementar las plataformas necesarias para un proceso de tal envergadura. La Canieti había solicitado formalmente un aplazamiento desde el 30 de diciembre, sin obtener respuesta del regulador.
Los problemas técnicos no se han hecho esperar. Telcel reportó intermitencias en sus plataformas debido a la alta demanda de usuarios intentando completar el trámite simultáneamente. Además, surgieron denuncias sobre una posible vulnerabilidad de seguridad en su portal que habría expuesto datos personales, aunque la compañía aseguró haber corregido el fallo de inmediato. La CRT solo reconoció “intermitencias en diversas plataformas” sin dar detalles.
Más allá de los retos operativos, el padrón representa una carga financiera sustancial. Un empresario de un OMV explicó a Expansión que cada vinculación tiene un costo base de 3.45 pesos (unos 17 céntimos de euro), solo por la verificación, sin incluir impuestos. El costo se multiplica porque el proceso puede requerir entre tres y cinco intentos por línea. Las estimaciones oficiales de la CRT proyectan una inversión total superior a los 4,053 millones de pesos (unos 194.5 millones de euros), destinados mayoritariamente a la verificación de identidad.
La Asociación Mexicana de Operadores Móviles Virtuales (AMOMVAC) también se sumó a la petición de aplazamiento. Aunque reconocen el objetivo de seguridad del padrón —combatir la extorsión telefónica, que dejó 6,880 víctimas entre enero y julio según el Secretariado Ejecutivo—, advierten sobre riesgos operativos, económicos y, sobre todo, sociales. Su mayor preocupación son las comunidades rurales y poblaciones con baja alfabetización digital, donde el teléfono móvil es un servicio esencial y existe el riesgo de que miles de líneas queden suspendidas si sus titulares no logran completar el trámite.
Hasta el momento, la CRT no ha respondido oficialmente a las solicitudes de prórroga. El calendario se mantiene sin cambios: el plazo vence el 30 de junio de 2026. A partir del 1 de julio, todas las líneas no registradas —tanto de prepago como de pospago— serán suspendidas.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**