Alphabet cerró el miércoles con una valoración de 3,88 billones de dólares, por encima de los 3,84 billones de Apple. Sus acciones han subido un 2% mientras las de Apple han caído un 4% en los últimos cinco días.
Este cambio en el ranking refleja las consecuencias financieras de dos estrategias opuestas en la carrera de la inteligencia artificial: Alphabet ha apostado fuerte, mientras Apple ha mostrado indecisión. El mercado ya está castigando la falta de una postura clara.
Alphabet presentó en noviembre Ironwood, su séptima generación de chips TPU como alternativa a NVIDIA, y en diciembre lanzó Gemini 3, que tuvo una excelente acogida. En contraste, Apple mantiene aplazada su “nueva Siri” hasta dentro de varios meses.
La diferencia en capacidad de desarrollo y velocidad de distribución es evidente: la acción de Alphabet subió un 65% en 2025, su mejor año desde 2009. La de Apple apenas creció un 9%, por debajo del 16,4% del S&P 500.
Sundar Pichai, CEO de Alphabet, ha sabido traducir la alta demanda de infraestructura de IA en contratos gigantescos. En la llamada de resultados de octubre con analistas e inversores reveló que Google Cloud había firmado más acuerdos superiores a los 1.000 millones de dólares en los primeros tres trimestres de 2025 que en 2023 y 2024 juntos.
Apple, por su parte, sigue atrapada en la incertidumbre sobre cuándo y cómo integrará la IA en sus productos de consumo. El desarrollo de la nueva Siri se ha estancado, ha generado cambios en el equipo directivo y ha posicionado a Apple como una empresa que no supo anticipar el auge de la IA generativa.
Esta inversión de posiciones marca el fin de una era en la que Apple dominaba por la inercia del iPhone y el inicio de otra en la que una estrategia de IA clara y convincente resulta crucial para no quedar rezagado, independientemente de la fortaleza de la marca.
El mercado nunca paga por el pasado.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**