Título: China ha estado tan cerca de morir de éxito con sus paneles solares que ha tomado la única decisión lógica: fabricar menos
Contenido:
Alejandro Alcolea
China se ha consolidado como el líder indiscutible en el sector de la energía fotovoltaica, destacándose por su capacidad para instalar extensos parques solares y su dominio en la fabricación de paneles solares. Esta ventaja competitiva ha generado una creciente dependencia internacional de su tecnología, lo que ha llevado a una drástica reducción de los precios de los paneles, afectando negativamente a los fabricantes en Europa y en los Estados Unidos. Sin embargo, este rápido crecimiento ha desencadenado una intensa guerra de precios en el mercado interno, impulsando a numerosas empresas a contemplar una reducción de la producción como una solución viable.
En 2020, China lanzó un ambicioso plan con el objetivo de alcanzar la neutralidad en emisiones de carbono para 2060, estableciendo una meta de al menos 1,200 GW de capacidad instalada en energías solar y eólica para 2030. A pesar de los esfuerzos del sector energético por cumplir con esta meta, otros sectores han comenzado a explorar oportunidades en este ámbito, lo que ha resultado en una saturación del mercado. Según datos disponibles, para el año 2024, la capacidad solar instalada ya había superado los 880 GW.
A nivel global, la producción de paneles solares se ha duplicado, provocando una caída significativa en los precios. Empresas clave del sector han solicitado apoyo estatal ante una situación insostenible que las ha obligado a vender por debajo de sus costos. En diciembre del año pasado, se estableció una especie de “OPEP” para la industria fotovoltaica, donde 33 de los principales fabricantes firmaron un compromiso de autocontrol para estabilizar el mercado.
La reciente SNEC PV & ES Expo 2025 en Shanghái reunió a fabricantes y empresas de todo el mundo para debatir sobre la situación de la industria. Según Zhu Gongshan, presidente de la Asociación Asiática de la Industria Fotovoltaica, “la industria solar no es un juego de suma cero”. Durante el año pasado, China instaló aproximadamente 278 GW de capacidad solar, lo que representa casi el 60% de las nuevas instalaciones a nivel mundial. Sin embargo, este crecimiento se logró a costa de una sobrecapacidad que resultó en una disminución del 60% en los precios de los módulos solares entre 2020 y 2024.
A pesar de que la CPIA (Asociación de la Industria Fotovoltaica de China) estima que se instalarán entre 215 y 255 GW en este año, la producción sigue siendo elevada. Hasta el 30 de abril, se habían añadido 105 GW, lo que representa un aumento del 75% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
El gobierno chino ha implementado medidas para reorganizar la industria, permitiendo que las nuevas plantas solares vendan su producción a precio de mercado en lugar de a una tarifa garantizada. En lugar de esperar una recuperación cíclica, Zhu ha enfatizado la necesidad de una reestructuración disruptiva en el sector, sugiriendo una mayor colaboración entre el gobierno y las empresas, así como un enfoque en la innovación tecnológica.
Adicionalmente, los aranceles impuestos por Estados Unidos han complicado aún más la situación. La administración de Trump aplicó aranceles de más del 3,500% a la importación de paneles solares provenientes de China. En respuesta, Gao Jifan, presidente de Trina Solar, ha señalado que la solución podría radicar en la internacionalización de la producción.
La búsqueda de soluciones a la saturación del mercado es crucial, y la posibilidad de deslocalizar la producción podría desencadenar nuevas tensiones con países occidentales, similar a lo que se ha observado recientemente.
Editado con FGJ CONTENT REWRITER