EEUU no necesita comprar ni invadir Groenlandia por una sencilla razón: lo dejó todo acordado tras la Segunda Guerra Mundial

De todas las posibilidades que se están escuchando sobre “lo de Groenlandia”, una, posiblemente la más plausible, se está perdiendo en las conversaciones. Ni dinero, ni presiones políticas, ni siquiera la “opción militar”. Si Estados Unidos quiere algo en el Ártico solo tiene que acudir a un viejo y poco conocido pacto de la Guerra Fría.

**No hace falta comprar lo que controlas.** La obsesión de Donald Trump con “comprar” o incluso “tomar” Groenlandia parte, en realidad, de una premisa falsa. Desde hace más de siete décadas, Estados Unidos ya dispone allí de una libertad de acción militar extraordinaria sin necesidad de soberanía formal. Esto convierte sus amenazas recientes más en un gesto político que en una necesidad estratégica real, pese a que él las justifique en términos de seguridad nacional y presencia de actores chinos y rusos en el Ártico.

**El acuerdo de 1951.** El núcleo de esta situación está en el acuerdo de defensa firmado en 1951 entre Estados Unidos y Dinamarca. Este otorga a Washington el derecho a construir, operar y mantener bases militares en toda Groenlandia, desplegar personal y controlar operaciones aéreas y marítimas. Es un margen tan amplio que, según expertos daneses, en la práctica Estados Unidos puede obtener casi todo lo que quiera simplemente solicitándolo, sin necesidad de recurrir a anexiones ni compras imposibles.

**De la 2GM a la Guerra Fría.** El origen del acuerdo se remonta a la ocupación nazi de Dinamarca durante la Segunda Guerra Mundial. El temor a que Alemania usara Groenlandia como plataforma hacia América llevó a un pacto defensivo que permitió a Estados Unidos expulsar a los alemanes y levantar más de una docena de bases en la isla.
Aquella presencia se mantuvo durante la Guerra Fría mediante radares y sistemas de alerta temprana. Hoy se concentra en la estratégica **Pituffik Space Base** (corregido de ‘Pittufik’), clave para el seguimiento de misiles sobre el Polo Norte.

**Por qué comprar es imposible.** Más allá de lo militar, la idea de comprar Groenlandia choca con una realidad política y legal clara: Dinamarca no puede venderla. Los propios groenlandeses, que hoy tienen derecho a decidir su futuro mediante referéndum, rechazan abrumadoramente cualquier absorción estadounidense. Esta posición ha sido reafirmada por su primer ministro y está respaldada por encuestas que muestran una oposición masiva a un “takeover” por parte de Washington.

**La enmienda de 2004.** El acuerdo de defensa fue actualizado en 2004 para reconocer explícitamente a Groenlandia como parte igual del Reino de Dinamarca y obligar a Estados Unidos a consultar cualquier cambio significativo en sus operaciones militares. Según analistas daneses, este requisito funciona más como una cortesía diplomática que como un freno real, ya que si Washington quisiera ampliar su presencia podría hacerlo de inmediato sin violar el marco existente.

**Trump, Venezuela y la escalada.** El reciente golpe estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro parecen haber envalentonado a Trump y a su entorno, que hablan de Groenlandia como si fuera un botín inevitable. Esto ha provocado una reacción airada en Copenhague y Nuuk, donde se advierte que cualquier intento de ocupación rompería el orden internacional. Mientras tanto, líderes europeos recuerdan que el marco legal ya concede a Estados Unidos todo lo que necesita sin recurrir a amenazas.

**Es todo sobre minerales y el Ártico.** Más allá de la geopolítica militar, Groenlandia atrae por sus enormes reservas de minerales críticos y, muy importante, por su posición clave en un Ártico cada vez más navegable. Aunque incluso aquí los expertos coinciden en que Estados Unidos no necesita controlar el territorio para acceder a esos recursos.
La razón es sencilla: los groenlandeses se muestran abiertos a hacer negocios con cualquiera… siempre que se respete su soberanía y su derecho a decidir. Para todo lo demás, ya hay un acuerdo desde 1951.

*Imagen | Defense Visual Information Distribution Service*

**REDACCIÓN FV MEDIOS**

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