Alberto de la Torre
Un 25% de aranceles a todos los coches que entren por las fronteras de Estados Unidos. Esa es la última gran medida anunciada por Donald Trump que, si nada cambia, entrará en vigor el próximo 2 de abril. Un nueva decisión económica que tiene evidentes ganadores y perdedores.
¿Cómo le afecta a España?
Aranceles del 25%. Hacía tiempo que se venía rumoreando y Donald Trump ha terminado por confirmarlo: Estados Unidos gravará con un 25% de aranceles a todos los coches que entren por sus fronteras. Si el coche se ha fabricado fuera de Estados Unidos, el importador tendrá que desembolsar un 25% más por el coche.
El anuncio tiene una letra pequeña que luego fue aclarada por la Casa Blanca, recogen en El País. Para los coches fabricados dentro del espacio económico de Canada-Mexico-Estados Unidos (que cuentan con un tratado especial) sólo se aplicará el arancel a las piezas que no sean producidas en Estados Unidos, lo que debería mitigar en parte la norma.
Esto último es importante ya que se calcula que los aranceles elevarán el coste de compra de un coche en Estados Unidos entre 4.000 y 10.000 dólares de media ya que la mitad de los coches comprados en el país provienen del extranjero y, de los allí montados, el 60% de los componentes también se fabrican fuera de sus fronteras, señalan en Motorpasión.
Y una amenaza. “Si la Unión Europea colabora con Canadá para perjudicar económicamente a Estados Unidos, se les impondrán aranceles a gran escala, mucho mayores de lo previsto, para proteger al mejor amigo que ambos países han tenido”, ha amenazado Donald Trump en palabras recogidas por El País.
Las palabras del presidente de Estados Unidos son un aviso para una Unión Europea que había amenazado con reactivar aranceles que ya estuvieron vigentes durante el primer mandato de Donald Trump e, incluso, ir un paso más allá, como informa The New York Times.
Alemania es especialmente vulnerable a las políticas estadounidenses. Es el país que más coches exporta a Estados Unidos. Según Bloomberg, en 2024 exportaron 446.566 coches por valor de 24.800 millones de dólares. Además, sus principales fabricantes producen buena parte de los coches que venden en Estados Unidos en países como México o Canadá. Así, el 80% de los coches que Volkswagen vende en el país provienen de fuera de Estados Unidos. Mercedes hace lo propio con el 63% de sus coches y BMW con el 52%.
¿Qué pasa con España? Según los datos del Departamento de Comercio recogidos por El País. España sólo exportó 8.316 vehículos ligeros que sumaron un valor de 178,5 millones de dólares. Ambas cifras son, evidentemente, mínimas si tenemos en cuenta las que hemos ido desgranando con anterioridad.
Según Observatory of Economic Complexity (OEC), los principales envíos de España a Estados Unidos los representaba Volkswagen y Ford. Pese a ello, esos 178,5 millones de dólares contrastan con los más de 8.000 millones de dólares que España exporta en coches a Francia o Alemania, los principales mercados para la industria española.
Pequeños y europeos. Si la industria española no sufrirá con los aranceles levantados por Donald Trump es porque los coches que aquí fabricamos están centrados en el mercado europeo. La mayoría de ellos son vehículos compactos y utilitarios de precios relativamente bajos que se fabrican en España porque la mano de obra es más barata y, por tanto, permite ajustar mejor los márgenes de beneficios.
Los datos apuntaban a que Ford era una de las compañías más afectadas en España porque producía en Almussafes (Valencia) la Ford Transit Connect. Este vehículo se exportaba a Estados Unidos porque era utilizado como taxi en Nueva York. Sin embargo, no se produce desde 2024.
A esto hay que sumar que el país ha ido tomando posiciones en los últimos años para reposicionar su industria en el coche eléctrico. Y los planes de producción para este tipo de coches también apunta a que serán automóviles de pequeño tamaño, destinados a un gran público europeo.
Los consumidores. Hasta ahora hemos hablado de la industria pero, evidentemente, una respuesta europea tocará a sectores ajenos al automóvil. Mientras que en Estados Unidos la mitad de los coches que se compran son fabricados fuera del país, apenas el 12% de los coches que se importan a Europa provienen de Estados Unidos, según ACEA.
Si Europa decide responder levantando más barreras comerciales a los coches que allí llegan, los principales dañados serán los Tesla Model S y, sobre todo, los modelos deportivos americanos como el Ford Mutang o el Chevrolet Corvette. Modelos que, como el Ford Bronco, llegan a cuentagotas y son especialmente caros para compensar las normas de emisiones europeas.
Por lo tanto, si la Unión Europea decide responder podemos esperar un aumento en los precios de otros productos. Por ejemplo, ya se valoró imponer aranceles a las motos de Harley-Davidson.
Foto | Stellantis
En Xataka | Europa quiere complicar las cosas a China pero España tiene otros planes: ir por libre para atraer las fábricas de MG y BYD
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