Título: El mejor aceite de oliva del mercado terminó friendo ajos: Sam Altman ha demostrado cómo ofender a un productor de aceite de Jaén
Contenido:
Rubén Andrés
En una reciente entrevista con el diario económico Financial Times, el fundador y CEO de OpenAI, Sam Altman, se encontraba preparando una comida para compartir con una redactora del medio. Durante la elaboración del plato, llamaron la atención dos aspectos: la considerable cantidad de ajo utilizada para condimentar la pasta y, notablemente, el tipo de aceite de oliva seleccionado y su uso.
Los productores de Jaén expresaron rápidamente su descontento, alegando que la elección de Altman constituía una ofensa. El empresario optó por un aceite de oliva de alta calidad para sofreír el ajo, un gesto que podría haberse evitado con una simple consulta a ChatGPT.
Mejor CEO que cocinero. Sam Altman, quien ha acumulado su considerable fortuna gracias a su papel en el desarrollo de ChatGPT, parece no haber consultado a su chatbot sobre la manera adecuada de cocinar pasta con ajo y, sobre todo, qué tipo de aceite utilizar. La cantidad de ajo que empleó generó preocupación en la reportera, quien, temiendo un posible desastre digestivo, comentó: “Parece que hay una cantidad excesiva de ajo aquí. Creo que nunca he visto tanto ajo picado”, mientras Altman vertía generosamente un chorro de aceite de oliva premium en la sartén.
La empresa que embotella el aceite utilizado por Altman en su receta ha criticado al CEO por emplear un producto de primera calidad, que requiere un considerable esfuerzo de producción, para una tarea que podría haberse realizado con un aceite mucho más económico que, además, tenía justo al lado. “Imagina ser el CEO de la empresa de IA más grande del mundo… y cocinar pasta con Drizzle“, publicó el fabricante del aceite.
El mejor aceite del mundo no es para freír. El aceite utilizado por Altman en su receta es el Grazza Drizzle, considerado por The New York Times como uno de los mejores del mercado estadounidense. Este aceite se produce a partir de la variedad Picual, cultivada en los olivares de Jaén. El precio de una botella de 500 ml de este “oro líquido” asciende a 21 dólares, según su página web.
Curiosamente, justo al lado del Grazza Drizzle, que claramente indica su uso en crudo por sus refinadas notas de sabor, había una botella de Grazza Sizzle de 750 ml, que cuesta 16 dólares. Según la información de la marca, el Sizzle está especialmente indicado para saltear verduras y pasta.
Una decisión arriesgada. Más allá de la afrenta al “oro líquido” jienense, comparable al uso de otros aceites de oliva de calidad en situaciones inapropiadas, la elección de Altman ha suscitado un intenso debate sobre el uso adecuado de productos.
Editado con FGJ CONTENT REWRITER