Elche se ha propuesto liberar 2,4 millones de mosquitos tigre en su ciudad. Lo hace por un buen motivo
Pablo Martínez-Juarez
El mosquito tigre (Aedes albopictus) representa un desafío considerable para diversas regiones de España. Este insecto ha conseguido establecerse en todas las provincias de la cuenca mediterránea y en otras áreas de la Península, generando inquietudes sobre su capacidad para transmitir enfermedades. En respuesta a esta problemática, varias administraciones han comenzado a implementar medidas, algunas de ellas poco convencionales.
Fuego con fuego. El Ayuntamiento de la ciudad de Elche, en la provincia de Alicante, ha anunciado un plan que contempla la liberación de 2,4 millones de mosquitos como parte de una estrategia destinada a controlar la proliferación de Aedes albopictus durante el presente año y el siguiente. El objetivo de esta iniciativa radica en que los insectos que serán liberados serán estériles.
Aedes albopictus. Este mosquito, originario de Asia, ha estado presente en España y otras regiones de Europa durante más de dos décadas, especialmente en áreas cercanas al Mediterráneo. Junto a su pariente Aedes aegypti, el cual tiene un impacto limitado en España, el mosquito tigre es conocido por ser un transmisor de virus que provocan enfermedades como la fiebre amarilla, el dengue, el chikungunya y el Zika.
La expansión de especies de riesgo en nuevos territorios ha sido facilitada por factores como el cambio climático y la urbanización, lo que incluye tanto a especies del género Aedes como a otras del género Culex, responsables de la transmisión del virus del Nilo occidental.
Medidas radicales. Esta semana, el Ayuntamiento de Elche llevó a cabo una de las liberaciones programadas, que se realizarán semanalmente con el fin de soltar miles de insectos. Se prevé que entre 2025 y 2026 se liberen un total de 2,4 millones de mosquitos estériles en una zona que abarca 18 hectáreas. Según los responsables del proyecto, se espera que los efectos de estas liberaciones se extiendan a una superficie mayor, aproximadamente 50 hectáreas, tanto agrícolas como urbanas.
Los promotores de esta iniciativa confían en que esta técnica logrará reducir la población de mosquitos en un 80% en la zona. Aunque esta propuesta pueda parecer inusual, la cría y liberación de insectos esterilizados para controlar la población de una especie es una medida que ya se ha implementado en diversos contextos. Esta técnica es conocida como la Técnica del Insecto Estéril (TIE), que consiste en que los machos estériles se apareen con hembras silvestres, resultando en huevos no viables.
Una lista que se amplía. En los últimos años, numerosas administraciones han adoptado esta estrategia. Un ejemplo reciente se encuentra en Singapur, donde laboratorios crían millones de ejemplares de Aedes aegypti para combatir el dengue. Medidas similares también se han implementado en Australia, donde se utilizan para controlar la malaria y el Zika.
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