Título: Estos 21 restos humanos encontrados en Colombia tienen un problema: su ADN no se parece a nada que conozcamos
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Miguel Jorge
Miguel Jorge
Recientemente, se ha revelado una historia intrigante relacionada con la evolución humana. En 1958, un cráneo datado en 300.000 años fue descubierto en China. Un estudio reciente ha llegado a una conclusión asombrosa: este cráneo de “Homo” no guarda relación con ninguna especie conocida. Un hallazgo similar ha sido reportado en Colombia, donde un equipo de científicos se enfrenta a un enigma relacionado con 21 restos humanos.
Cruce de caminos sin herederos. En Colombia, un punto crucial en la migración de los Homo sapiens desde América Central hacia el sur del continente hace más de 14.500 años, se han descubierto nuevos capítulos de su historia humana. Un equipo internacional de investigadores ha recuperado el ADN de 21 restos humanos hallados en cinco yacimientos arqueológicos del Altiplano cundiboyacense, una meseta situada en el centro del país.
El hallazgo es notable: se trata de un antiguo grupo que habitó la región hace aproximadamente 6.000 años, el cual no presenta vínculos genéticos con ninguna población actual. Este linaje se ha extinguido por completo, sin dejar rastro en las generaciones posteriores. Además, esta situación es una rareza en Sudamérica, donde la continuidad genética de los pueblos originarios suele ser más evidente.
Dos mundos separados por milenios. Según los análisis, esta primera comunidad se componía de cazadores-recolectores, y su existencia se extinguió completamente unos 4.000 años antes de la llegada de un nuevo grupo humano, genéticamente distinto, que se estableció en la misma región hace aproximadamente 2.000 años. Estos últimos, antepasados de algunas poblaciones indígenas actuales, probablemente hablaban lenguas chibchas y contaban con una cultura material más avanzada, que incluía cerámica, agricultura y un estilo de vida sedentario.
Este grupo perduró en la zona hasta la colonización europea en el siglo XVI. El reemplazo demográfico fue total, ya que el ADN de los antiguos cazadores-recolectores no se ha conservado en las líneas hereditarias de los habitantes posteriores del Altiplano. Para los investigadores, esto sugiere un cambio de población absoluto en la región de Bogotá, un fenómeno insólito que plantea más preguntas que respuestas.
Rompecabezas genético. El descubrimiento no solo evidencia la desaparición total de un grupo humano, sino que también complica la narrativa genética de América del Sur, que se creía más lineal. Investigaciones anteriores ya habían sugerido conexiones sorprendentes entre poblaciones sudamericanas antiguas y regiones tan distantes como Australia.
El caso colombiano refuerza la idea de que las primeras migraciones al sur del continente fueron más complejas y diversas de lo que se había asumido. La ausencia de correlato moderno en el ADN actual de esta población ancestral indica que, en algún momento, conflictos, epidemias u otros procesos aún desconocidos pudieron haber llevado a su extinción, sin mestizaje ni absorción genética por parte de pueblos posteriores.
Mapa humano. La investigación deja claro que Colombia, ubicada en el estrecho pasaje entre América Central y América del Sur, es fundamental para entender el poblamiento del continente. El hallazgo de estos genomas, los Editado con FGJ CONTENT REWRITER