Título: Finlandia ha encontrado una forma barata de almacenar energía todo el invierno: una torre de 2.000 toneladas de arena
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Alba Otero
En un pueblo del sur de Finlandia, un imponente silo, colmado de roca pulverizada, representa una solución innovadora para el almacenamiento de energía: calor limpio, económico y capaz de ser almacenado durante meses. La batería de arena más grande del mundo ha comenzado a operar, convirtiendo lo que se inició como una idea entre dos amigos en 2018 en una instalación pionera que busca abordar uno de los principales desafíos de las energías renovables: el almacenamiento a gran escala.
La batería de arena. En una región donde la disponibilidad constante de sol y viento es incierta, el almacenamiento de energía renovable se convierte en una necesidad crítica. La batería térmica de Polar Night Energy, ubicada junto a la planta de calefacción urbana de Pornainen y operada por Loviisan Lämpö, fue oficialmente inaugurada el pasado 11 de junio, según informó Euronews. Esta innovadora batería cuenta con una capacidad de almacenamiento térmico de 100 MWh, con una eficiencia que oscila entre el 85 y el 90%.
Diez veces más grande. La nueva estructura cilíndrica se eleva a 13 metros de altura y tiene un diámetro de 15 metros, compuesta por unas 2.000 toneladas métricas de esteatita triturada, un subproducto de la fabricación de chimeneas en Finlandia. Este material, almacenado en un silo aislado, actúa como un gigantesco acumulador de energía térmica, capaz de satisfacer la demanda de calefacción durante una semana en invierno o un mes en verano, según indica TechCrunch.
¿Cómo puede ser de arena? Aunque el concepto puede parecer complejo, el principio detrás de esta tecnología es relativamente sencillo. Se utiliza electricidad, preferentemente de fuentes solares o eólicas, para calentar resistivamente el aire, que transfiere su calor a la arena en el silo. Gracias a su alta densidad y capacidad calorífica, la arena puede retener el calor durante días o incluso meses a temperaturas de hasta 500 °C. Cuando es necesario, el sistema libera el aire caliente, que se utiliza para calentar agua destinada a la red de calefacción urbana.
En el caso de Pornainen, esta energía térmica abastece a edificios públicos, hogares e incluso a la piscina municipal, como ha señalado Euronews. La gestión y predicción del rendimiento energético son realizadas por un modelo avanzado de transferencia de calor, que calcula en tiempo real las cargas y descargas óptimas.
Para reducir el uso de astillas. Con esta nueva estructura, se busca disminuir el uso de astillas en la calefacción urbana en un 60% y eliminar hasta 160 toneladas de CO2 anualmente. Es relevante mencionar que no se utiliza arena de construcción, sino esteatita reciclada, un subproducto local. El cofundador de Polar Night Energy, Markku Ylönen, explicó en Euronews que el material debe cumplir con ciertos criterios termodinámicos, aunque no es obligatorio que sea arena en el sentido estricto. Cualquier sustancia granular de alta densidad puede ser efectiva.
Editado con FGJ CONTENT REWRITER