Hace 60 años descubrimos un Dorado oculto en la selva de Perú. Ahora sabemos que en realidad era mucho más

Título: Hace 60 años descubrimos un Dorado oculto en la selva de Perú. Ahora sabemos que en realidad era mucho más

Contenido:
Carlos Prego
Carlos Prego
Entre los siglos VII y XVI, los Andes nororientales de lo que hoy es Perú fueron el hogar de una próspera civilización que desafió a los incas: los chachapoyas, conocidos como la “gente del bosque nuboso”. En altitudes que oscilan entre los 2,000 y 3,000 metros sobre el nivel del mar, esta civilización construyó edificaciones funerarias y ceremoniales que, con el tiempo, fueron cubiertas por la vegetación. Uno de sus legados más significativos es el Gran Pajatén, ubicado en la región de San Martín. Aunque los arqueólogos han tenido conocimiento de este sitio durante décadas, el uso de nuevas técnicas, como el escaneo LiDAR, ha revelado un panorama mucho más amplio del complejo.
El hallazgo ha sido tan notable que el World Monuments Fund (WMF) ha declarado que se trata del mayor descubrimiento arqueológico en la región desde los años 80.
¿Qué ha sucedido? Recientemente, Perú ha sorprendido a los historiadores, especialmente a aquellos dedicados al estudio de las civilizaciones prehispánicas. Hace unos días, el WMF reveló que un grupo de investigadores ha identificado y documentado más de un centenar de estructuras arqueológicas en el Gran Pajatén, uno de los yacimientos más importantes del Parque Nacional Río Abiseo, en la Amazonía peruana. Este sitio también es conocido como “la Ciudad perdida de los chachapoya” o como “El Dorado del Antisuyo”.
¿Por qué es relevante? Este estudio no solo proporciona información que ayuda a entender el asentamiento, sino que también ofrece una visión más clara sobre la civilización que lo habitó: los chachapoyas, una cultura precolombina que prosperó entre los siglos VII y XVI y que destacó por sus impresionantes logros arquitectónicos

Editado con FGJ CONTENT REWRITER

Derechos Reservados FGJ MULTIMEDIOS 2024