Ineco y Renfe han conseguido el contrato inicial para desarrollar la primera línea de alta velocidad de Vietnam, un corredor de 1.541 kilómetros entre Hanói y Ho Chi Minh con una inversión prevista de 67.000 millones de dólares. Este macroproyecto se suma a la larga lista de grandes construcciones ferroviarias en las que participan operadores españoles.
Vietnam se suma a una lista cada vez más extensa de países que han optado por confiar en empresas ferroviarias españolas para desarrollar sus redes de alta velocidad. Renfe cuenta ya con más de tres décadas de trayectoria en AVE y opera la segunda red más extensa del mundo, solo por detrás de China.
El mercado nacional se encuentra saturado, lo que ha llevado a España a convertir su modelo ferroviario en un producto de exportación estratégico. El contrato en Vietnam, que llega tras la visita del presidente Pedro Sánchez al país asiático en abril, confirma que los principales operadores ferroviarios españoles mantienen una fuerte presencia en mercados emergentes.
Ineco liderará el consorcio ganador junto a la francesa Artelia y la local RCIC, con Renfe Proyectos Internacionales como colaborador principal. Durante más de diez meses, el equipo desarrollará el estudio de viabilidad técnica, económica y operativa, además de la ingeniería básica que definirá el alcance, requisitos y costes del proyecto.
Ineco se encargará específicamente del trazado ferroviario, obra civil, túneles, estructuras, suministro eléctrico y metodología BIM. Este trabajo será clave para que el Gobierno vietnamita decida sobre las siguientes fases del proyecto.
El proyecto de Vietnam se suma a una extensa cartera de proyectos ferroviarios internacionales con sello español. El caso más destacado es el Haramain High Speed Railway en Arabia Saudí, donde un consorcio liderado por empresas españolas construyó y opera los 450 kilómetros entre La Meca y Medina.
La lista de éxitos internacionales es amplia: Renfe opera servicios en Francia, Talgo ha suministrado trenes de alta velocidad a Uzbekistán y tiene un contrato marco para hasta 65 trenes en Alemania con FlixTrain, CAF fabrica material rodante para Marruecos, e Ineco y Renfe participan en proyectos como Rail Baltica en los países bálticos y el corredor Dallas-Houston en Estados Unidos. A esto se suma la colaboración en el Tren Maya mexicano y el asesoramiento técnico en múltiples mercados.
La estrategia combina presencia pública y privada. Ineco cuenta actualmente con 134 contratos en 34 países, mientras que Renfe busca que el 10% de sus ingresos provengan de mercados internacionales en 2028. El operador público ya tiene presencia en Arabia Saudí, Francia, Italia, México y Estados Unidos, y recientemente cerró una alianza estratégica con Central Japan Railway para competir conjuntamente en proyectos de alta velocidad.
España inició su apuesta por la alta velocidad ferroviaria a principios de los años noventa, con la inauguración del AVE Madrid-Sevilla en 1992. Desde entonces, ha desarrollado una amplia red y una notable capacidad técnica en planificación, construcción y operación. Esta experiencia acumulada durante más de tres décadas es la base que ha permitido a empresas y organismos públicos españoles participar con éxito en proyectos internacionales.
El próximo paso será comprobar si algún operador o constructora española logra posicionarse también para las fases de construcción y operación del AVE vietnamita. Además, la presencia española en Asia sigue creciendo: Ineco mantiene una oficina en Singapur, ha trabajado en Malasia y muestra interés en proyectos de Tailandia y Japón.
El proyecto abriría las puertas a un mercado de más de 100 millones de habitantes. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha destacado el logro en redes sociales, subrayando la creciente presencia de las empresas españolas en proyectos ferroviarios de gran envergadura a nivel internacional.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**