Quien lo ha probado lo sabe. Programar con IA puede ser eficiente, especialmente para quienes tienen conocimientos limitados de programación. Es en este ámbito donde los modelos de IA generativa han planteado su primera revolución significativa.
Los desarrolladores fueron los primeros en adoptar esta tecnología. La aparición de GitHub Copilot en 2021 demostró que ya no era necesario escribir tanto código manualmente, porque la máquina lo generaba automáticamente. Desde entonces, el avance de la IA generativa en programación ha sido acelerado.
La pregunta es: ¿ha sido positivo? La respuesta no está clara. Es evidente que la IA ha permitido aumentar la velocidad de escritura de código, pero la industria ha insistido en esta visión transformadora.
Satya Nadella (CEO de Microsoft) y Sundar Pichai (CEO de Alphabet/Google) afirmaron hace meses que cerca del 25% del código en sus empresas está producido por IA. Mientras, Jensen Huang, CEO de Nvidia, fue más allá al declarar que “a estas alturas ya nadie debería aprender a programar” porque la IA lo haría por nosotros.
Tras estas afirmaciones se esconde otra realidad: no todo es positivo en el mundo de la IA para programadores. En MIT Technology Review han hablado con más de 30 desarrolladores y expertos, llegando a conclusiones reveladoras.
En agosto de 2024, OpenAI presentó SWE-bench Verified, un benchmark para medir la capacidad de los modelos de IA generativa para programar. En aquel momento, el mejor modelo solo resolvía el 33% de las pruebas. Un año después, los mejores modelos superan ya el 70%.
La evolución ha sido rápida, dando lugar a nuevas modalidades como el “vibe coding”. Todas las grandes tecnológicas han desarrollado herramientas potentes: OpenAI Codex, Gemini CLI, Claude Code, a las que se suman startups como Cursor o Windsurf.
Estas herramientas prometen que programarás más y mejor. La productividad teóricamente aumenta, y aunque se escribe más código que nunca gracias a la IA, los programadores han pasado de escribir su propio código a revisar el que generan las máquinas.
Estudios recientes revelan datos preocupantes: desarrolladores veteranos que creían haber sido más productivos en realidad no lo fueron. Estimaban ser un 20% más rápidos, pero en realidad tardaron un 19% más de lo que hubieran tardado sin IA.
Además, la calidad del código no es necesariamente buena, y los programadores deben revisarlo minuciosamente antes de usarlo en producción. En la última encuesta de Stack Overflow, la percepción positiva de las herramientas de IA bajó del 70% en 2024 al 60% en 2025.
Los expertos consultados por MIT Technology Review coinciden: las herramientas de IA son excelentes para código repetitivo, escribir pruebas, corregir errores o explicar código a nuevos desarrolladores. Sin embargo, tienen limitaciones importantes.
La más destacable es su poca memoria. Estos modelos solo pueden almacenar una fracción de la carga de trabajo en entornos profesionales. Para proyectos pequeños funcionan bien; para grandes desarrollos, probablemente no tanto.
El problema de las alucinaciones también afecta al código. En repositorios con múltiples componentes, los modelos pueden perderse y no entender la estructura y sus interconexiones. Estos problemas pueden acumularse y provocar justo lo contrario de lo que se pretendía evitar.
A pesar de todo, varios expertos señalan que no hay vuelta atrás. Kyle Daigle, COO de GitHub, explica que “es muy probable que los días en los que codificábamos todas las líneas de código a mano hayan quedado atrás”. Erin Yepis, analista en Stack Overflow, indica que la caída del optimismo desmedido es en realidad una señal de madurez: los programadores adoptan esta tecnología asumiendo sus riesgos.
Y hay una realidad innegable: la IA que tenemos hoy es la peor de todas las que tendremos en el futuro. Puede que no sea mañana o la próxima semana, pero es evidente que la IA que programa acabará siendo cada vez mejor. Y puede que llegue un punto en que esas limitaciones desaparezcan.
Lo hagan o no, lo que está claro es que la IA ha cambiado la programación para siempre.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**