La ciencia confirma que las mujeres duermen peor que los hombres por factores hormonales y sociales

Durante años, la percepción en muchos hogares ha sido que las mujeres tienden a dormir peor, despertarse más y sentirse más cansadas que los hombres. Lo que antes podía considerarse una percepción subjetiva, ahora la ciencia ha cerrado el debate, confirmando la existencia de una brecha de género documentada en la calidad del sueño.

**Los datos globales y nacionales**
La Encuesta Global del Sueño 2025, realizada sobre una muestra de más de 30.000 personas en 13 países, arroja una cifra clave: el 38% de las mujeres tiene problemas para conciliar el sueño más de tres veces por semana, frente al 29% de los hombres.

En España, según estudios transversales publicados recientemente en *Nature*, las mujeres presentan puntuaciones mucho más altas en el Índice de Calidad de Sueño de Pittsburgh (PSQI), lo que indica una peor calidad subjetiva. Así, mientras el 44,6% de las españolas reporta una calidad de sueño pobre, en los hombres la cifra baja al 30,1%.

**La paradoja de la eficiencia del sueño**
Las pruebas con sensores de movimiento apuntan a que las mujeres a veces tienen una “eficiencia de sueño” mayor sobre el papel, pero se percibe como un mayor agotamiento. El responsable es la fragmentación del sueño, relacionada con despertarse constantemente o, en el caso de las madres, con levantarse para atender a un bebé.

**El factor hormonal**
Este es una de las grandes diferencias, ya que los niveles de estrógenos y progesterona fluctúan drásticamente durante el ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia.

En la menopausia, la caída del nivel de estrógenos, además de producir alteraciones en la formación de hueso, también degrada la calidad del descanso. Los datos indican que el 51% de las mujeres menopáusicas sufre trastornos del sueño, mostrando una gran diferencia: un 44% de mujeres en esta etapa reportan problemas graves frente al 33% de las no menopáusicas.

En el embarazo, se observa algo similar con interrupciones físicas (por la incomodidad) y hormonales que crean un patrón de alerta que a menudo no se recupera por completo hasta años después del parto.

**La carga mental y social**
Más allá de la carga hormonal, el factor social es quizás el más difícil de corregir. Uno de los más importantes es el papel de la mujer en el cuidado de otras personas. Según datos recopilados por la Universidad de Michigan y diversas revisiones en *BMJ Open*, las mujeres empleadas se despiertan el doble de veces que sus parejas para atender a hijos o familiares dependientes, incluso cuando ellas son el principal sustento económico del hogar.

Este rol de “cuidadora” mantiene al cerebro en una situación de “alerta”, atento a si un bebé llora de noche o un familiar dependiente tiene alguna necesidad. Esto provoca que el 76% de las cuidadoras reporten una calidad de sueño pobre, ya que el cerebro no puede desconectarse de manera inconsciente para vigilar el bienestar del entorno.

**Consecuencias para la salud**
Dormir mal no solo implica estar cansado al día siguiente, sino que tiene consecuencias clínicas más graves. Una de las más importantes es el aumento de la probabilidad de desarrollar una enfermedad metabólica, como la diabetes.

Además, acelera el deterioro cognitivo y provoca un incremento de trastornos de ansiedad y depresión. El cerebro femenino en privación de sueño es más vulnerable a la desregulación emocional.

**Posibles soluciones**
La comunidad científica, desde el Instituto de Investigaciones del Sueño (IIS) hasta publicaciones en *Frontiers in Psychiatry*, coincide en que no basta con mejorar la “higiene del sueño”, como dejar el móvil antes de dormir. Se apunta principalmente a una terapia social, haciendo cambios en la estructura del hogar que permitan evitar la fragmentación del sueño por levantarse a cuidar a alguien.

Lógicamente, si se está en una situación de perimenopausia, también se debe optar por acudir al médico para recibir tratamiento farmacológico siempre que exista una desregulación hormonal importante.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**

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