Llevamos décadas creyendo que Irán está a "cinco años" de la bomba nuclear. En realidad solo sabemos cuánto uranio enriquece

Título: Llevamos décadas creyendo que Irán está a “cinco años” de la bomba nuclear. En realidad solo sabemos cuánto uranio enriquece

Contenido:
Matías S. Zavia
Matías S. Zavia
Pocas afirmaciones han resonado tanto en la geopolítica occidental como la de que Irán está a “cinco años” de desarrollar una bomba nuclear. Durante más de tres décadas, hemos sido testigos de predicciones que colocan al régimen iraní al borde de alcanzar la capacidad atómica, un cronómetro que se reinicia indefinidamente sin que esta profecía se materialice.
El verdadero desafío no radica tanto en lo que conocemos sobre el programa nuclear de Irán, sino en la vasta cantidad de información que nos falta. Y es en esta nube de incertidumbre donde se gestan las decisiones más peligrosas.
Una difusa línea roja como casus belli. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha emprendido una ofensiva contra Irán, argumentando que el régimen se encuentra “próximo a finalizar la construcción de una bomba nuclear”. Esta retórica transforma una amenaza antigua en un peligro inmediato, convirtiendo la línea roja en una justificación para la guerra.
A pesar de que Estados Unidos inicialmente desmintió su participación directa en el ataque, el respaldo político y militar ha ido aumentando. Un mensaje del presidente Donald Trump en mayúsculas, “¡IRÁN NO PUEDE TENER UN ARMA NUCLEAR!”, actúa como un cheque en blanco para Israel.
Treinta años de predicciones incumplidas. Cuando una sospecha, y no una evidencia concreta, se convierten en motivo de guerra, resulta pertinente revisar la historia para poner la retórica en contexto. La percepción de una “bomba nuclear inminente” en Irán no es nueva; es una construcción política que lleva décadas en desarrollo, con Benjamin Netanyahu como su principal arquitecto.
En 1992, Netanyahu ya advertía que Irán estaba a “tres o cinco años” de obtener armamento nuclear. En 2012, protagonizó un momento icónico en la ONU, dibujando con un rotulador una línea roja en un esquema caricaturesco de una bomba, y asegurando que Irán cruzaría esa línea en el verano de 2013. Cada plazo ha expirado sin que el arma se materialice.
Qué dicen las agencias de inteligencia. A pesar de contar con Estados Unidos como su principal aliado político, las agencias de inteligencia estadounidenses no se dejaron influir por la retórica de Israel sobre Irán. En 2007, el National Intelligence Estimate de la CIA concluyó con “alta confianza” que Irán había detenido su programa de militarización nuclear, el Plan Amad.
La verificación de este parón se produjo en 2015 con el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), un acuerdo por el cual Irán limitó el enriquecimiento de uranio a un 3,67% a cambio del levantamiento de sanciones.
La ruptura que prendió la mecha. Paradójicamente, la retirada de Estados Unidos del JCPOA en 2018, impulsada por la misma retórica de la “bomba inminente”, provocó la respuesta que se pretendía evitar. Editado con FGJ CONTENT REWRITER

Derechos Reservados FGJ MULTIMEDIOS 2024