### SpaceX ha pedido a México que deje de invadir su propiedad y le devuelva los trozos de Starship que cayeron en el país
Matías S. Zavia
La relación entre SpaceX y el gobierno de México ha sufrido tensiones significativas en las últimas semanas, tras la controversia generada por la explosión de un prototipo de Starship ocurrida el 18 de junio de 2023. Este incidente ha llevado a las autoridades mexicanas a investigar los fragmentos del cohete que cayeron en su territorio, lo que ha suscitado preocupaciones sobre posibles contaminaciones y la viabilidad de acciones legales contra la empresa. En este contexto, SpaceX, fundada por Elon Musk, ha solicitado el levantamiento de las restricciones que impiden la recuperación de los restos, argumentando que son de su propiedad.
Contexto: En la noche del 18 de junio, una de las etapas del cohete Starship se destruyó durante la carga de combustible, dispersando fragmentos en las cercanías de Starbase. Informes de medios locales en Tamaulipas han indicado que algunos de estos restos, que incluyen tanques de gas, chapas de acero y piezas de aluminio, fueron localizados en las playas de La Burrita, en Matamoros. Las autoridades mexicanas, incluyendo Protección Civil, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y la Secretaría de Medio Ambiente de México, han estado recolectando los restos y tomando muestras de agua, arena y vegetación para su análisis.
Reacción del gobierno mexicano: La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha calificado los restos como “contaminación” y ha advertido sobre una posible violación de la soberanía y de las normativas ambientales del país. Según Sheinbaum, su administración está comprometida a llevar a cabo “las demandas necesarias que tengan que hacerse” de acuerdo con las leyes internacionales.
Respuesta de SpaceX: A través de una publicación en X, SpaceX formalizó su solicitud de devolución de los restos del cohete al gobierno mexicano, insistiendo en que estos son de su propiedad y que sus esfuerzos por recuperarlos se encuentran obstaculizados.
“No son contaminantes”: La compañía ha afirmado que los materiales de Starship no representan “ningún riesgo químico, biológico o toxicológico” y ha ofrecido su colaboración proporcionando recursos para la limpieza. Aseguran tener el derecho de recuperar su propiedad y solicitan la cooperación de las autoridades locales y federales de México.
Este conflicto refleja un choque de narrativas. Mientras México clasifica el incidente como un impacto ambiental y una cuestión de seguridad ciudadana, SpaceX lo presenta como un proceso de recuperación de propiedad privada no contaminante. En este contexto, México evalúa la posibilidad de presentar una demanda, mientras que SpaceX traslada la controversia a la esfera pública.
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