Título: Unos montañeros quieren subir el Everest desde Londres en siete días. Hay polémica porque hay “truco”: gas xenón
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Carlos Prego
El Everest, que se ha transformado en un destino turístico masivo con cientos de ascensos anuales y una gran cantidad de basura, continúa siendo un desafío que solo logra una minoría. Alcanzar su cumbre exige no solo una excelente condición física, sino también un tiempo considerable para aclimatarse a la altitud. Generalmente, los alpinistas pasan varias semanas en el campamento base, ascendiendo y descendiendo por la montaña y sus picos cercanos para preparar sus cuerpos antes de enfrentarse a la “zona de la muerte”, situada a más de 8,000 metros sobre el nivel del mar, donde los niveles de oxígeno son extremadamente bajos.
Un grupo de británicos ha decidido intentar llevar a cabo esta expedición en tan solo siete días, utilizando un gas que comúnmente se emplea como anestésico, lo que ha generado una considerable controversia en el ámbito del alpinismo.
Un “paseo” de Londres al Everest. La propuesta de Al Carns y sus tres compañeros, todos exmilitares, es tan sorprendente que parece sacada de una película de ciencia ficción. Se han planteado ir y volver del Everest desde Londres en una semana, incluyendo el ascenso a la cumbre.
Su plan consiste en abordar un avión en Londres, volar aproximadamente 7,540 kilómetros hasta Katmandú, en Nepal, y posteriormente trasladarse en helicóptero hasta el campamento base del Everest, para finalmente ascender a la cumbre en un plazo de tan solo unos días. En total, el viaje tomará cerca de 168 horas, en contraposición a las semanas de aclimatación que normalmente requieren las escaladas al Everest.
Tres días de subida, dos de bajada. “El tiempo comienza a contar cuando salimos de Heathrow y se detiene al regresar”, declaró Al Carns en una reciente entrevista.
Editado con FGJ CONTENT REWRITER