Aún no sabemos qué ha causado el accidente de Adamuz. La experiencia del Alvia en Angrois dice que tardaremos en averiguarlo

Carlos PregoCarlos Prego¿Por qué? Si hay una pregunta que circule hoy en España, en las oficinas de Renfe, Adif e Iryo, el Ministerio de Transportes, las redacciones de los medios de comunicación, los sindicatos y desde luego en las calles y bares es esa: ¿Por qué? ¿Cómo es posible que un tren prácticamente nuevo, que no llegaba a cuatro años, descarrilara ayer por la tarde en una vía renovada en primavera, dejando decenas de víctimas? Todas esas dudas (y alguna más) deberá responderlas un equipo de expertos en accidentes ferroviarios, un ‘CSI’ especial que no lo tendrá fácil.Desde el Gobierno ya advierten que la investigación durará como mínimo un mes, pero siniestros anteriores (incluido el fatídico accidente de Angrois de 2013) demuestran que las conclusiones finales pueden tardar mucho más en llegar.¿Qué ha pasado? Es (lamentablemente) la noticia del día, sino del mes. Ayer por la tarde, en torno a las ocho menos cuarto, un tren de la operadora Iryo que cubría el trayecto Málaga-Madrid descarriló a la altura de Adamuz (Córdoba) con 289 pasajeros a bordo, además de cuatro tripulantes y el maquinista. El incidente habría sido grave ya de por sí, pero la fatalidad quiso que parte del convoy (modelo Fracciarorssa) impactase con otro tren que circulaba en sentido contrario justo en ese instante, un Alvia de Renfe que cubría la ruta entre Puerta de Atocha y Huelva. El resultado: 39 fallecidos (al menos) y más de 100 heridos.“Muy extraño”. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, no tardó en mostrar su extrañeza por el accidente. No solo por la colisión, si no por el descarrilamiento en sí, ya que tanto la maquinaria empleada por Iryo como la infraestructura ferroviaria eran modernas. “El tren Iryo es prácticamente nuevo, no sé si llega a cuatro años, y la vía es una vía completamente renovada, en la que se han invertido 700 millones. En concreto en ese tramo concluyeron los trabajos de sustitución de cambios, desvíos… en mayo”, comentó.“El accidente es tremendamente extraño, en una recta. Todos los expertos que hemos podido consultar están tremendamente extrañados”, añadió el titular de Transportes. “Es raro, es muy raro, resulta difícil de explicar en estos momentos. Esperamos que la investigación nos ayude a esclarecer qué ha sucedido”. Eso sí, para conocer esas explicaciones es probable que tengamos que esperar.Mínimo un mes. Puente ya advierte que a los expertos les llevará al menos semanas recabar los datos, analizarlos y llegar a conclusiones. “Como mínimo hasta dentro de un mes no tendremos la resolución de la investigación”, explicó el ministro antes de recordar que las pesquisas las llevará a cabo, como estipula la normativa, una comisión independiente que deberá “arrojar luz y esclarecer las causas de lo ocurrido”. Aunque cada siniestro tiene sus peculiaridades y no son comparables, incidentes ferroviarios anteriores han requerido bastante más tiempo. Al menos para obtener los informes con las conclusiones finales.¿Cuánto tiempo? Más allá de las investigaciones que se puedan abrir por otras vías, Transportes dispone de un organismo especial para aclarar siniestros como el de ayer: la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), una entidad activada a finales de 2007 que actúa con “plena independencia funcional” y se centra en el estudio técnico de incidentes registrados en la Red Ferroviaria de Interés General. Su objetivo es analizar toda clase de incidentes (también sucesos sin víctimas) y redactar “informes técnicos” que incluyen recomendaciones.En su web la propia CIAF detalla que ese documento debe hacerse público lo antes posible e incluso se marca un horizonte temporal: “Este informe se hará público en principio en el plazo máximo de 12 meses desde la fecha del suceso”. Ahora mismo la comisión tiene seis investigaciones en curso correspondientes a incidentes ocurridos entre noviembre de 2023 y octubre de 2025. La más antigua fue un descarrilamiento ocurrido el 26 de noviembre de 2023 cerca de la estación de Madrid-Atocha Cercanías que dejó 14 heridos y en el que no hubo lesionados graves ni muertos. La CIAF aclara que en un primer momento abrió un estudio preliminar, pero tras sus hallazgos decidió pasar a una “investigación formal”.¿Es eso todo? Sí. Y no. La CIAF es en cierto modo el ‘CSI’ de los siniestros ferroviarios (en 2024 el Congreso aprobó crear una autoridad que investigue accidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil), pero eso no significa que vaya a ser la única que analice lo ocurrido. Al menos en parte. El País avanza que Iryo ha reclamado ya un informe urgente al fabricante al que encargó la última inspección del tren descarrillado ayer en Adamuz. Su objetivo a priori no es analizar lo ocurrido, pero sí los últimos exámenes del ferrocarril.Repasando el caso de Angrois. Aunque el Gobierno advierte que la investigación durará al menos un mes, los estudios de otros siniestros recientes han requerido mucho más tiempo. Quizás el ejemplo más claro y mediático es el del descarrilamiento de Angrois, ocurrido el 24 de julio de 2013 en Galicia y que dejó 80 fallecidos. El diagnóstico definitivo llegó en junio de 2014. Y no estuvo exento de polémica. En 2016 la Agencia Ferroviaria Europea elaboró un informe (a petición de la CE) en el que advierte que la labor de la CIAF no había sido independiente y le reprochaba no haber pasado por alto “elementos clave”. Procesos complejos. Eso solo en lo que refiere a la CIAF. El siniestro de Angrois dio pie también a una larga instrucción judicial que se prolongó ocho años y acumuló miles y miles de folios. Las víctimas y sus familiares tuvieron que esperar años para ver la primera condena. En otros incidentes el informe final de la CIAF se han demorado también más de un año, como ocurrió con el accidente registrado en 2016 cerca de Vigo y que se saldó con tres víctimas mortales. Imágenes | Álvaro F. Heredia (X) En Xataka | Hace más de 30 años España decidió invertir a lo bestia en el AVE: hoy está ganando contratos en Vietnam gracias a elloLos mejores comentarios:Ver 29 comentariosEn
Todos los cables USB-C parecen iguales. En realidad un chip invisible decide cómo (de bien) funcionan

Javier PastorJavier PastorHay un pequeño y destacable chip en nuestros cables USB-C. Se trata del llamado “e-Marker”, que es especialmente importante. La razón es simple: cuando conectamos un cable a un dispositivo, es el responsable de indicar a esos dispositivos si el cable soporta más o menos velocidad de transmisión o de carga, por ejemplo. El caos del USB-C es un poco menos caos. Los conectores USB-C dominan completamente el mercado, sobre todo tras la normativa europea que obliga a usarlos para cargar móviles y otros dispositivos. Aunque se han convertido en la navaja suiza de la conexión de todo tipo de dispositivos y periféricos, no es fácil saber qué podemos hacer con un cable cuando lo conectamos a nuestro móvil o portátil, por ejemplo. Y ahí es donde entra el chip e-Marker (Electronically Marked ID chip), un componente fundamental aunque invisible de la conectividad de nuestros dispositivos. Un chip para identificarlo todo. La especificación oficial del estándar USB-C indica claramente la misión de este chip, que se encarga de mostrar qué capacidades tiene el cable en cuestión. El documento en el que se habla de este chip es el dedicado a USB Power Delivery, la función de entrega de energía a través de estos cables. En concreto, los datos de identificación incluyen: Un mecanismo de seguridad activa. El e-Marker no solo es oficial, sino que es parte obligatoria de la especificación USB Power Delivery (USB-PD) dictada por el USB Implementers Forum (USB-IF). Este chip actúa como un mecanismo de seguridad activa, y durante la fase de negociación de energía, el chip le dice al cargador “soy un cable certificado para soportar hasta 100 W” (por ejemplo). Si el cargador no recibe esa confirmación digital, asumirá que el cable es básico y barato, restringiendo el flujo de energía o de transmisión de datos. ¿Tu móvil carga lento o la transferencia va a pedales? De hecho, si un cable USB-C no tiene chip e-Marker, la mayoría de controladores del dispositivo lo tratarán automáticamente como un cable USB 2.0. Eso significa que aunque el cable físicamente sea capaz de más, la velocidad se limitará a 480 Mbps como máximo, y la carga también será más lenta. Con 3A se puede llegar a 60 W a 20 V, así que aun así este apartado no se ve tan afectado y sí depende también de la capacidad de carga del cargador.Los carriles. Los cables de alta velocidad (USB 3.2, USB4, Thunderbolt) tienen múltiples pares de hilos de cobre diseñados para transmitir datos en paralelo. El e-Marker le dice al dispositivo “tengo todos los hilos necesarios para activar el modo de doble carril”. Si esa confirmación no llega, de nuevo la velocidad de transferencia se ve limitada. El e-Marker en cables largos. Otra de las funciones del e-Marker, como decíamos, es la identificar la longitud del cable. En altas velocidades de transmisión la señal se degrada muy rápido, y el e-Marker se encarga de avisar, lo que permite que el dispositivo (el móvil, el ordenador) ajuste la potencia de la señal para compensar potenciales pérdidas de datos. Soporte de modos alternativos de vídeo. Otra de las opciones que habilita este chip es la de indicar qué estándares de conexión de vídeo soporta el cable USB-C en cuestión, y si por ejemplo tiene el ancho de banda necesario para resoluciones 4K u 8K. Dos pines clave. El “cerebro” de un conector USB-C se encuentra en dos pines específicos conocidos como el canal de configuración (CC). Estos pines (CC1 y CC2) permiten por ejemplo detectar la orientación o reversibilidad. Como el conector es reversible, el dispositivo necesita saber de qué lado has insertado el cable para activar los pines de datos adecuados (TX/RX). Al conectarlo se identificará el lado, y en base a eso se conmutan el resto de los pines para la transmisión. El otro pin del canal de configuración se convierte en Vconn para alimentar el chip e-Marker. En Xataka | Los fabricantes de móviles primero dejaron de incluir el cargador con cada compra. Su siguiente amenaza es clara: el cable USBLos mejores comentarios:Ver 3 comentariosEn Xataka hablamos de…Ver más temas Webedia Tecnología Videojuegos Entretenimiento Gastronomía Motor Estilo de vida Economía Ediciones Internacionales Destacamos Ver más temas SuscribirMás sitios que te gustaránRecienteVer más artículos Xataka TV Ver más vídeos source
Cómo saber si tu tren te ha cancelado: dónde mirar en Renfe, Iryo y Ouigo

Yúbal FernándezYúbal FernándezVamos a decirte cómo saber si tu tren se ha cancelado o si se ha retrasado. Así, tanto si tienes curiosidad como si vas a ir hacia la estación y quieres asegurarte primero, vas a poder hacer esta comprobación.Realmente, hacer esta comprobación hoy en día es bastante sencillo, aunque vamos a decirte qué es lo que hace cada una de las operadoras para que puedas tenerlo en cuenta y saber por dónde se te comunica.En el caso de que Renfe cancele uno de sus trenes, ya sea Cercanías, Media y Larga distancia o los AVLO, la empresa te notificará la cancelación a través de SMS o correo electrónico. Por lo tanto, tendrás que revisar el número correo que escribiste al registrarte en su página para comprar el billete. Puedes comprobar manualmente cancelaciones o retrasos de este operador a través de su web renfe.com. En ella, tienes que ir al apartado Mis Viajes dentro de Gestiona tu billete. Esto te llevará a un formulario donde tienes que escribir el localizador de tu trayecto, que está en la parte superior del billete. Si no has iniciado sesión con tu cuenta también tendrás que meter otros datos del trayecto.Si tienes instalada su app móvil y has iniciado sesión en ella, habiendo comprado con esta cuenta los datos de tu móvil, entonces se te avisará con una notificación o podrás revisar más fácilmente si hay retrasos o cancelaciones.En el caso de que Iryo cancele tu viaje, te lo notificará a través de tu correo electrónico. Por lo tanto, tendrás que estar pendiente del correo que hayas escrito al comprar tu billete.Puedes comprobar manualmente cancelaciones o retrasos de este operador a través de su web iryo.eu/es. En ella, pulsa en Gestiona tu reserva, donde se abrirá una ventana donde tienes que escribir el localizador de tu trayecto y tu apellido o la fecha del viaje, dependiendo de cuál de estos datos sepas.Si tienes instalada su app móvil y has iniciado sesión en ella, habiendo comprado con esta cuenta los datos de tu móvil, entonces se te avisará con una notificación o podrás revisar más fácilmente si hay retrasos o cancelaciones.En el caso de que Ouigo cancele tu viaje, te lo notificará a través de tu correo electrónico. Por lo tanto, tendrás que estar pendiente del correo que hayas escrito al comprar tu billete.Puedes comprobar manualmente cancelaciones o retrasos de este operador a través de su web ouigo.com/es. Dentro pulsa en Mis Reservas, e irás a una página donde tienes que escribir el localizador de tu viaje y el correo electrónico que escribiste al comprar el billete.Si tienes instalada su app móvil y has iniciado sesión en ella, habiendo comprado con esta cuenta los datos de tu móvil, entonces se te avisará con una notificación o podrás revisar más fácilmente si hay retrasos o cancelaciones.Si compraste tu billete a través de un tercero, como Trainline o páginas similares, entonces puedes hacer dos cosas. Primero, puedes mirar en el billete cuál es tu operador de tren, y luego seguir los pasos que te hemos dicho antes. Pero si entras en la web de esta web de compraventa y vas a tus reservas o a tu lista de viajes, allí también te deberían informar.En Xataka Basics | Cómo reclamar el dinero de tus billetes de Renfe, Ouigo o Iryo si hay retrasos y cancelaciones, y cuánto te corresponde en cada casoLos mejores comentarios:Ver 0 comentariosEn Xataka hablamos de…Ver más temas Webedia Tecnología Videojuegos Entretenimiento Gastronomía Motor Estilo de vida Economía Ediciones Internacionales Destacamos Ver más temas SuscribirMás sitios que te gustaránRecienteVer más artículos Xataka TV Ver más vídeos source
En 1978 Christopher Reeve fue elegido para interpretar a 'Superman'. Se puso tan mazado que literalmente no cabía en el traje

Miguel JorgeMiguel JorgeA mediados de los setenta, Superman no era solo un personaje: era la gallina de los huevos de oro de DC y una apuesta que podía consagrar o hundir el primer gran blockbuster moderno de superhéroes. Los productores Alexander e Ilya Salkind querían una película “seria” y grandiosa, lejos del tono camp del Batman de los sesenta, pero también sabían que cualquier tropiezo sería un bochorno histórico. Demasiado grande para fallar. En ese escenario, DC, recelosa, impuso condiciones de lo más estrictas y vigiló el proyecto como si fuera una operación quirúrgica, porque el problema de fondo no era hacer una película: era hacerla con un tipo en mallas y capa roja y lograr que el público lo mirara con respeto, no como un meme.Dos años de casting. Así, la búsqueda del Superman perfecto se convirtió en el gran cuello de botella: comenzó en 1975 y se alargó hasta febrero de 1977, con centenares de pruebas y una sensación creciente de desesperación. Hubo, como suele pasar en toda gran producción, una “wish list” de estrellas que parecía más un cartel de festival que una audición: Robert Redford, Paul Newman, Warren Beatty, Clint Eastwood, Steve McQueen, Burt Reynolds, Charles Bronson, James Caan, o incluso Nick Nolte. De hecho, hubo muchos más, además de propuestas que hoy suenan delirantes por pura lógica de marketing, como pensar en Muhammad Ali o incluso en gente ajena a la interpretación. Ocurre que cada opción fallaba por algo (si no era el coste, era la edad, la imagen, el acento o el encaje en general) y el mensaje era claro: sin Superman, no había película.El giro definitivo. En medio de ese caos, Christopher Reeve llegó desde el teatro neoyorquino como una respuesta que no encajaba con el cliché del “nombre grande” que buscaban los productores, pero sí con la esencia del personaje. La directora de casting fue empujando su candidatura contra la inercia del equipo, hasta que por fin le dieron una oportunidad real. Cuando Richard Donner, el director de la peli, lo vio, el juicio fue tan claro como incómodo: Reeve tenía la altura, la cara y el aura para ser Superman… pero también era demasiado joven y demasiado delgado (“un palo”, fueron las palabras del director) para rellenar un traje que exigía fuerza visible, no solo presencia. Aun así, en aquella prueba (entre nervios, calor de focos y un aspecto todavía desgarbado) quedó patente algo que nadie podía copiar: el potencial de hacer creíble a Clark Kent y a Superman en la misma persona.Dejar de ser un “palo”. Reeve consiguió el papel con una exigencia tácita que en realidad era un ultimátum: tenía que convertirse físicamente en Superman, y además hacerlo rápido. Los productores llegaron a sugerirle usar músculos falsos debajo del traje para “engañar” a cámara, una solución típica del cine de la época, pero él se negó, porque entendió que la credibilidad no se construía con relleno, sino con transformación. La película necesitaba que el cuerpo dijera “superhéroe” antes incluso de que el personaje hablara, y Reeve asumió que el trabajo no era solo actuar bien, sino parecer imposible sin caer en el exceso.Darth Vader como entrenador. Aquí entra la anécdota que parece inventada por un departamento de publicidad: el hombre que iba dentro del traje de Darth Vader, David Prowse, también culturista e instructor, fue quien se encargó de esculpir a Superman. Donner lo llamó como quien activa un plan de emergencia: “tenemos un Superman” y hay que construirlo a contrarreloj.Prowse entrenó a Reeve durante semanas con una rutina enfocada a ganar masa y fuerza funcional, lo bastante sólida como para aguantar arneses de vuelo, jornadas extenuantes y el peso simbólico del personaje. Y en el proceso nació un relato perfecto para vender la película: el villano físico más intimidante del momento moldeando al héroe definitivo de la década.La “obsesiva” transformación. El método fue tan sencillo como brutal: comer muchísimo, entrenar a conciencia y no permitirse perder peso ni un solo día. Reeve se sometió a una dieta hiperproteica, con cuatro comidas diarias, batidos y vitaminas, y con una disciplina casi paranoica: saltarse una comida significaba retroceder, y retroceder era un desastre. La idea que repetía era muy clara: el trabajo interior del actor no sirve si el exterior no sostiene la fantasía, porque Superman no puede “parecer” débil, aunque sea vulnerable por dentro. Y lo más interesante es que esa fuerza física le cambió también la psicología del papel: cuanto más fuerte se volvía, más natural le salía la autoridad tranquila del personaje.Demasiado “cachas”. El resultado fue tan exageradamente efectivo que se convirtió en un problema de continuidad: Reeve siguió ganando músculo durante el rodaje y llegó un punto en el que no era el mismo cuerpo de las primeras escenas. La producción tuvo que rehacer tomas ya filmadas porque el Superman de un día no cuadraba con el Superman de semanas después, y el traje, pensado para un “antes”, empezó a comportarse como una carcasa que se quedaba pequeña.El giro irónico es que al principio querían ponerle músculos falsos bajo el uniforme y, tras la transformación, ocurrió lo contrario: pudieron retirar los añadidos del traje porque ya no hacían falta, y la película se quedó con lo que siempre había necesitado desde el principio, un Superman con músculo real, sin trampa ni cartón.El mito que quedó. Con el tiempo, el físico de Reeve se ha comparado con los estándares hipertrofiados de los superhéroes actuales, pero en su momento fue todo un acontecimiento: su cambio de “actor alto y flaco” a icono musculado formó parte del propio relato de Superman antes incluso del estreno. Lo importante no fue competir con montañas de bíceps modernas, sino construir una ilusión exacta: que ese tipo podía ser el más poderoso del planeta y, aun así, el más humano cuando miraba a Lois Lane. Al final, su Superman no solo funcionó por el carisma o la interpretación de Reeve (que también), sino porque el cuerpo dejó de ser un obstáculo y pasó a ser una prueba: si
Las mejores ofertas de MediaMarkt en tecnología y entretenimiento durante la Cuesta Abajo, hoy 16 de enero

Alberto GarcíaAlberto GarcíaTras comenzar el año con buen pie lanzando un Día sin IVA, MediaMarkt vuelve a la carga con una Cuesta Abajo en la que encontramos ofertas muy interesantes. En este artículo vamos a hacer un repaso a las mejores ofertas en tecnología y entretenimiento. ¿Quieres una consola o buscas renovar el móvil? Atento a estas ofertas.MediaMarkt ha vuelto a lanzar ofertas en la Nintendo Switch 2 y esta vez se puede comprar la consola junto con el ‘Leyendas Pokémon Z-A‘ por un precio de 469 euros, que es lo que cuesta la consola únicamente. Para ello, hay que seleccionar la promoción en la parte de abajo de la tienda.También está disponible un pack de la Nintendo Switch 2 junto con ‘Mario Kart World‘ y ‘Leyendas Pokémon Z-A’. Todo ello por 509 euros. Nuevamente hay que seleccionar la promoción en la parte de abajo.Nintendo Switch 2 + Leyendas Pokémon Z-ASi hay una oferta que destaca por encima de las demás, esa es la del Google Pixel 10 Pro, cuyo precio ha caído hasta los 749 euros en lo que es su nuevo precio mínimo histórico. Se trata de un móvil potente, con una muy buena pantalla de 6,3 pulgadas y un apartado fotográfico excelente, por lo que es ideal si se priorizan las cámaras en un móvil.Google Pixel 10 Pro (128 GB)Si necesitas un accesorio para tener mucho almacenamiento, mucho ojo porque MediaMarkt ha vuelto a poner de oferta el Seagate Expansión, un disco duro externo que tiene nada menos que 8 TB de capacidad. Funciona en Windows y Mac, no necesita instalarse ningún software para utilizarlo y viene junto con tres meses de Nord VPN. Todo ello por 179,99 euros.Seagate Expansion (8 TB)La tienda también tiene de oferta un interesante teclado orientado al gaming que destaca por una particularidad: su pantalla. Hablamos del Corsair Vanguard 96-MLX que, por 139,99 euros, es un teclado mecánico con teclado numérico, rueda multimedia y una pantalla que se puede personalizar para poner animaciones, estadísticas en tiempo real e integración con videojuegos. Los interruptores son Corsair MLX.Corsair Vanguard 96-MLX PlasmaSi quieres adentrarte a la lectura en formato digital y buscas un buen lector de libros electrónicos, el Kobo Libra Colour ha vuelto a bajar de precio hasta los 219 euros. Incorpora una pantalla a color de siete pulgadas, por lo que es ideal para subrayar en diferentes colores. Es compatible con el Kobo Stylus 2, cuenta con 32 GB de almacenamiento interno e integra tanto Google Drive como Dropbox.Kobo Libra ColourAlgunos de los enlaces de este artículo son afiliados y pueden reportar un beneficio a Xataka. En caso de no disponibilidad, las ofertas pueden variar.Imágenes | MediaMarkt y Compradicción (cabecera), Nintendo, Google, Seagate, Corsair, Rakuten KoboEn Xataka | Los mejores móviles, los hemos probado y aquí están sus análisisEn Xataka | Los teclados mecánicos que había probado no me convencían. Hasta que encontré el modelo ideal para míLos mejores comentarios:Ver 0 comentariosEn Xataka hablamos de…Ver más temas Webedia Tecnología Videojuegos Entretenimiento Gastronomía Motor Estilo de vida Economía Ediciones Internacionales Destacamos Ver más temas SuscribirMás sitios que te gustaránRecienteVer más artículos Xataka TV Ver más vídeos source
Los mejores libros para leer en 2026: una selección de lecturas de todos los géneros para un año entre páginas

John TonesJohn TonesVamos a recomendarte unas cuantas lecturas para 2026, pero sin ponernos excesivas condiciones: no todos son libros recién aparecidos en las librerías, aunque algunos sí; no todos son éxitos de ventas, aunque algunos sí… son, ni más ni menos que unos cuantos lanzamientos, muchos de ellos recientes, que te aconsejamos que pongas en tu lista de pendientes para 2026 si no los has leido ya. Un buen montón de libros para un año de lecturas.Novela breve y absorbente sobre un hombre que habita una casa infinita de salones marmóreos inundados por el mar, llenos de estatuas clásicas. El protagonista, que se llama a sí mismo Piranesi, vive en perfecta armonía con este laberinto imposible, catalogando sus salas, estudiando las mareas, alimentándose de algas y pescado seco. Solo recibe las visitas esporádicas del Otro, un hombre que busca un Gran Conocimiento Secreto escondido en la casa. Una fascinante fábula filosófica sobre la memoria, la identidad y el conocimiento, con ecos de Borges y Lewis Carroll pero con voz propia, y todo basado en los grabados imposibles de Giovanni Battista Piranesi del siglo XVIII.Piranesi (Salamandra Narrativa)Terror cósmico que actualiza la tradición lovecraftiana con sensibilidad contemporánea. Dos viudos recientes, Abe y Dan, descubren consuelo en la pesca tras sus pérdidas y deciden explorar Dutchman’s Creek, un arroyo legendario del que se rumorea que ofrece capturas extraordinarias. Un veterano les advierte sobre el lugar contándoles la historia de la Reserva Ashokan: a principios del siglo XX, varios pueblos fueron inundados para crear un embalse, y allí un hombre desesperado invocó algo terrible desde las profundidades. Con una estructura de matrioskas narrativas, la novela combina el duelo íntimo y realista con horror metafísico de gran escala.El pescador: 11 (La biblioteca de Carfax)Un hombre despierta solo en una nave espacial a millones de kilómetros de la Tierra sin recordar quién es ni qué hace allí. Junto a él, dos tripulantes muertos. A medida que recupera la memoria, descubre que es el único superviviente de una misión desesperada: el Sol y todas las estrellas de la galaxia están siendo drenados por un microorganismo extraterrestre que sumirá la Tierra en una era glacial apocalíptica en pocos años. Weir construye una novela de resolución científica de problemas al estilo de ‘El marciano’, pero a mayor escala y con un giro: establece comunicación con un alienígena que también quiere salvar su mundo. Tendrá adaptación al cine en marzo de 2026.Proyecto Hail Mary (Nova)Ciencia ficción nostálgica que nos traslada a un internado inglés aparentemente idílico en los años noventa. Dos chicas y un chico crecen allí bajo la supervisión de “guardianes” que insisten en la importancia del arte y la creatividad, pero cuya vida allí esconde un secreto terrible: los estudiantes son clones criados para donar sus órganos. La novela revela este secreto gradualmente mientras Ishiguro construye un horror tranquilo y devastador: sus personajes aceptan su destino con resignación, sin rebelarse jamás, lo que le da al libro un tono trágico e intimista. Una novela que funciona como alegoría pero que huye de las moralejas fáciles.Nunca Me AbandonesBrevísima novela epistolar sobre dos agentes secretas de facciones enemigas que libran una guerra a través del tiempo y realidades alternativas. Red trabaja para la Agencia, una facción tecnológica y militarista; Blue sirve al Jardín, una entidad orgánica y simbiótica. Se encuentran en campos de batalla temporales dejándose mensajes burlones escritos en polen, cenizas volcánicas, anillos de árboles o el ADN de una cadena vírica. Lo que empieza como fanfarronería entre rivales evoluciona hacia intimidad, vulnerabilidad y finalmente amor imposible entre enemigas. Barroca, poética y densa, cada carta es un ejercicio de estilo literario, con dos autores que crean sendas voces para las cartas, dando a luz un mundo deliberadamente confuso y conceptual, pero tremendamente fascinante.Así se pierde la guerra del tiempoUna novela experimental de terror que funciona como artefacto físico tanto como narrativo. La historia principal arranca cuando un fotógrafo se muda a una nueva casa y descubre que la casa es un cuarto de pulgada más grande por dentro que por fuera. Aparece un pasillo oscuro que no debería existir, seguido de una escalera que desciende a un laberinto imposible y en constante mutación. Esta historia llega filtrada a través de capas narrativas: un manuscrito académico obsesivo lleno de notas al pie interminables, citas y referencias a películas, más capas de notas posteriores, apéndices, cartas, fotos… Llena de juegos tipográficos, leer este libro es una experiencia física en sí: horror arquitectónico y metaficcional en un puzle laberíntico.Casa de hojas. El libro de culto más aclamado y ambicioso del siglo XXIEl éxito que convirtió la ciencia ficción china en fenómeno global arranca durante la Revolución Cultural. Décadas después, desde una estación de comunicación militar secreta envía una señal al espacio que es interceptada por una civilización alienígena atrapada en un sistema caótico de tres soles que destruye periódicamente su planeta. La novela plantea un punto de partida despiadado: los aliens no buscan paz, sino supervivencia a través de un genocidio calculado, y la Tierra tiene cuatro siglos para prepararse contra enemigos tecnológicamente superiores que han bloqueado su progreso científico. Ciencia ficción dura con física cuántica, teoría del caos, astrofísica y computación explicadas extensamente mediante una prosa funcional, casi técnica, priorizando ideas sobre personajes. Una novela exigente, pero que recompensa si logras entrar en ella.El problema de los tres cuerpos (Trilogía de los Tres Cuerpos 1) (Nova)Aunque el libro tiene ya nada menos que cuarenta años, la situación actual en Estados Unidos lo convierten en una novela necesaria y escalofriantemente visionaria. Esta distopía feminista está ambientada en la República de Gilead, teocracia totalitaria nacida tras un golpe de estado fundamentalista cristiano. La reproducción humana ha colapsado, convirtiendo a las pocas mujeres fértiles en recurso estatal: las “criadas” son esclavizadas sexualmente para reproducirse con la élite masculina mediante violaciones ritualizadas. Menos narrativa, más atmosférica y política que la serie de televisión que la adapta, Atwood construye aquí un totalitarismo aterrador precisamente porque no inventa nada: cada elemento tiene precedentes y, por lo
El gran error de los lácteos 'light': cómo la industria nos vendió calorías vacías a cambio de cargarse nuestra saciedad

Alba OteroAlba OteroHubo un tiempo en que comprar leche entera o yogur “con grasa” se consideraba una imprudencia nutricional. Las guías alimentarias, obsesionadas con la reducción de grasas saturadas, empujaron durante décadas a los consumidores hacia versiones desnatadas, líquidas y pálidas de lo que una vez fue un alimento básico. Comer “ligero” se convirtió en sinónimo de comer bien.Sin embargo, la narrativa empieza a resquebrajarse. La historia de María Branyas, la mujer que vivió hasta los 117 años y que consumía varios yogures enteros al día, es solo la punta del iceberg de un cambio de mirada más profundo. Los propios investigadores que estudiaron su caso advierten de que el yogur no explica por sí solo su longevidad —en la ecuación entran genética, estilo de vida y entorno—, pero sí pudo desempeñar un papel relevante en el equilibrio de su microbiota intestinal. El foco, hoy, ya no está solo en las calorías que restamos, sino en cuánto procesamiento añadimos por el camino.El error del procesamiento. Durante más de medio siglo, las autoridades sanitarias animaron a limitar la carne roja y los lácteos grasos, advirtiendo que sus grasas saturadas elevaban el colesterol LDL y, por ende, el riesgo de enfermedades cardíacas. Esta premisa alimentó una industria masiva de productos “light” y “0%”.Sin embargo, el problema no era la vaca. Como explica la Dra. Montse Prados Pérez, miembro de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), cuando se elimina la grasa natural de un alimento se altera su textura, su sabor y su perfil nutricional. Para compensar esa pérdida de sabor, muchos fabricantes recurren a azúcares, almidones, edulcorantes o aditivos. El resultado es un producto con menos grasa, sí, pero también más procesado, menos saciante y potencialmente perjudicial para la microbiota intestinal y los mecanismos de regulación del apetito.A este fenómeno se suma un posible efecto rebote metabólico. La nutricionista Laura Isabel Arranz advierte de que los edulcorantes, frecuentes en los yogures desnatados, envían una señal dulce al cerebro sin aportar energía real. Esa discordancia puede confundir al metabolismo y favorecer una respuesta más “ahorradora”, preparando al organismo para almacenar con mayor eficacia la energía que llega después.¿Por qué la grasa entera no actúa igual? Hay una ironía técnica en el pasillo de los lácteos: nos llevamos el bote desnatado para mantener la línea, pero olvidamos que para que el cuerpo las use necesita, precisamente, la grasa que le acaban de quitar. Vitaminas como la A o la D son liposolubles; sin ese vehículo graso natural, la absorción es una quimera. Al final, intentar enriquecer un yogur 0% es como intentar que un coche ande echándole gasolina por fuera. La industria añade el nutriente, pero ha eliminado el mecanismo para que funcione.Todo ello, se explica mediante la “matriz láctea”. A diferencia de otras grasas, la de la leche se presenta de forma natural envuelta en una estructura compleja conocida como membrana del glóbulo graso lácteo (MFGM), rica en fosfolípidos y proteínas bioactivas. Este “envoltorio” biológico, es fundamental porque parece modular positivamente la manera en que nuestro cuerpo procesa el colesterol.De hecho, investigaciones recientes publicadas en The American Journal of Clinical Nutrition han observado que el consumo de yogur y queso mantiene una relación neutra —e incluso potencialmente beneficiosa— con la salud cardiovascular, a diferencia de lo que cabría esperar si solo se analizara su contenido en grasas saturadas de forma aislada.Yogur entero y riesgo metabólico. Las evidencias empiezan a concretarse también en ensayos clínicos. Un estudio publicado en 2025 comparó el consumo de yogur entero (3,25 % de grasa) frente al desnatado en adultos con prediabetes. Tras tres semanas, quienes consumieron yogur entero mostraron una reducción significativa de los triglicéridos en sangre en comparación con el grupo que tomó yogur sin grasa. Aunque se trata de un estudio de corta duración y en una población específica, sus resultados se suman a una literatura científica cada vez más consistente.En esta línea, el cardiólogo Dariush Mozaffarian, director del Instituto Food Is Medicine de la Universidad de Tufts, sostiene que las grasas lácteas no son intrínsecamente perjudiciales y que existe “amplia evidencia” de los beneficios de los lácteos fermentados. Por su parte, el yogur natural y kéfir aportan saciedad, favorecen la salud intestinal y ayudan a evitar el consumo posterior de calorías vacías.Volver a los alimentos de verdad. La conclusión para el consumidor empieza a ser clara: el miedo no debería estar en la grasa natural, sino en el procesamiento artificial. Las nuevas directrices dietéticas en Estados Unidos ya reflejan este cambio de paradigma al insistir, por primera vez de forma explícita, en la necesidad de priorizar alimentos reales y evitar los ultraprocesados cargados de azúcares, sodio y aditivos.Esto no significa que los lácteos enteros deban consumirse sin límite ni que sean adecuados para todos los perfiles. Instituciones como Harvard recuerdan que la grasa láctea sigue siendo mayoritariamente saturada y que la moderación continúa siendo clave, especialmente en personas con enfermedad cardiovascular o hipercolesterolemia familiar. Pero fuera de esos contextos clínicos, como resume la doctora Prados Pérez, el yogur natural entero vuelve a tener sentido: sacia más, conserva su matriz original y requiere menos intervenciones industriales. Al final, quizá el secreto no estaba en reformular los alimentos en un laboratorio, sino en algo mucho más simple: abrir un yogur natural y comérselo tal como siempre fue.Imagen | FreepikXataka | La mujer que vivió hasta los 117 años tenía un yogur favorito: un yogur que ahora miles de personas están buscandoLos mejores comentarios:Ver 8 comentariosEn Xataka hablamos de…Ver más temas Webedia Tecnología Videojuegos Entretenimiento Gastronomía Motor Estilo de vida Economía Ediciones Internacionales Destacamos Ver más temas SuscribirMás sitios que te gustaránRecienteVer más artículos Xataka TV Ver más vídeos source
"Se han convertido en una gymkana para los invitados": la fiebre por las bodas evento en España

Anabel Cuevas VegaAnabel Cuevas VegaLas bodas no han desaparecido: se han transformado. Frente a la idea bastante extendida de que “ya nadie se casa”, los datos cuentan otra historia. El número de matrimonios en España se ha mantenido estable en la última década, aunque quienes trabajan en el sector coinciden en que lo que sí ha cambiado de forma profunda es la manera de casarse.Los salones de boda han dejado de ser el escenario casi exclusivo de estos enlaces; muchas parejas ya conviven antes de dar el “sí, quiero”, y los regalos han pasado del menaje y los electrodomésticos a las transferencias bancarias. Las bodas son hoy más espectaculares y también mucho más caras. Quienes deciden casarse lo hacen asumiendo que se trata de una celebración, en la práctica, a fondo perdido: el dinero que se recupera —cuando se consigue— suele destinarse a cubrir parte de los gastos y, en la mayoría de los casos, ni siquiera alcanza para equilibrar las cuentas.“Es una locura”, “Para no casarse”, “Mejor no quieras saberlo”… Estas son solo algunas de las frases que dicen muchas parejas cuando hablan del coste o del presupuesto de sus bodas. Especialistas en la industria están de acuerdo en que el costo de estas celebraciones ha aumentado en los últimos años, y se aleja por completo de lo que podían invertir generaciones anteriores. “El presupuesto lo marca el número de invitados”, explica Anais Martínez, wedding planner en Dile que sí, pero la media actual para una boda en España se encuentra entre 30.000 y 50.000 euros para 100 o 150 invitados. La experta puntualiza que una boda en Madrid, Cataluña o Baleares siempre será más cara que una en Extremadura o Canarias. En esta horquilla se encuentra la boda de Lara Moreno –que tuvo 100 invitados y costó casi 30.000 euros– y la de Cecilia Parellada –que invitó a 126 personas y gastó 42.550 euros—. El encarecimiento de la alimentación, del transporte y, en general, de todos los proveedores implicados en una boda ha empujado al alza el precio final de estas celebraciones, explica Martínez. A este aumento de costes se suma, además, una transformación del propio formato del enlace, con cada vez más elementos que disparan el presupuesto. Las bodas se han vuelto más complejas, como señala Alba Jiménez, de Margo Wedding Planner: “Las parejas ya no quieren que su día sea solo la ceremonia y la posterior comida o cena, sino que quieren que el invitado se lleve el espectáculo completo”.Música en directo, cortador de jamón, barra de cócteles, puestos temáticos de comida… “El límite es el presupuesto de la pareja, las opciones son ilimitadas”, explican desde Dile que sí. Las expertas coinciden en que las bodas se han vuelto mucho más complejas en cuanto a logística, detalles, animación… Ya no es suficiente con la comida y la bebida, sino que las parejas buscan hacer su día lo más especial para ellos y sus invitados, llenando el día de estímulos. Para Jiménez, que lleva 16 años planificando y organizando bodas, algunas celebraciones “son demasiado”. En los últimos años, explica, la acumulación de “extras” ha convertido muchas bodas en eventos que “se parecen más a un circo”, donde “más es menos”. “En ocasiones parece una gymkana para los invitados: tienen que hacerse la foto en el photocall, después pasar a que les maquillen, estar atentos al espectáculo en directo…”.“Hoy en día, todo lo que puedas imaginar puede estar en una boda”, explica el equipo de Margo Wedding Planner. Las expertas aseguran haber visto “de todo” en este tipo de celebraciones: desde masajes en los pies para los invitados durante el cóctel hasta empresas que elaboran puros cubanos en directo, pasando por espectáculos con drones, live painting —retratos en acuarela de los invitados—, toros mecánicos, cámaras de vídeo 360, pulpeiros o estaciones gastronómicas personalizadas.Todo ello responde a “una auténtica fiebre por la boda-evento”, explica Ana Torres, periodista especializada en moda, belleza y lifestyle en Mediaset. Identifica un afán por “convertir el enlace en algo casi cinematográfico. Ya no se trata solo de casarse, sino de crear el momento, la imagen perfecta y el recuerdo inolvidable. Cada vez se busca más que la boda sea una experiencia única, casi irrepetible, donde todo esté pensado para impactar: el lugar, la decoración, el vestido, la música o incluso la narrativa que se construye alrededor del enlace”.Como corrobora Jiménez, los “añadidos” que convierten la boda en un evento cada vez más espectacular pueden incorporarse en prácticamente cualquier momento de la celebración. “En el vestido, por ejemplo, una novia puede gastar 1.500 euros o decidirse por uno de 10.000; y si la boda es en iglesia, la pareja puede optar por el coro de la parroquia o contratar una agrupación musical profesional. Todo suma”, explica.Estas son tendencias que se han extendido en los últimos años, según las expertas, y que apenas se veían hace años. Para Lara Moreno, estas elecciones dependen mucho de la edad, pero también de la personalidad de cada uno. “En nuestra generación sí que veo bodas mucho más elaboradas y caras. El año pasado una tía de mi pareja se casó y simplemente fueron al juzgado y después hicieron comida, pero otros amigos nuestros se casan en dos años y pretenden gastar todo lo que ahorren en ese tiempo”.El aumento de los costes y la deriva hacia bodas cada vez más cargadas han encarecido notablemente las ceremonias. Como señalan las expertas, hace años no era extraño que las parejas llegaran a cubrir buena parte —o incluso la totalidad— de lo invertido gracias a los regalos de los invitados. Hoy, sin embargo, ese escenario resulta prácticamente impensable si se atiende solo al dinero que aportan los asistentes.La manera de dar los regalos a la pareja también ha cambiado. Antes, lo más común era hacer una “lista de bodas”, en la que los novios –que no solían vivir juntos– enumeraban qué necesitaban para empezar su vida en común. Hoy en día, como explica Martínez, “la mayoría viven juntos y no necesitan amueblar una casa,
Madrid y Cataluña unen fuerzas con un objetivo común: que una de las gigafactorías europeas de IA acabe en España

Eva R. de LuisEva R. de LuisSi la Unión Europea quiere competir con Estados Unidos y con China (que tiene un detalladísimo plan) en la carrera de la inteligencia artificial, no solo necesita buenos modelos y empresas especializadas: también necesita gigafactorías de IA. Y la UE ya tiene en su hoja de ruta la construcción de hasta cinco plantas a lo largo y ancho del continente. ¿Dónde se montarán? La decisión todavía no está tomada, pero sí que hay algo claro: España ha presentado su candidatura en forma de binomio entre Madrid y Catalunya.La propuesta Madrid – Catalunya. Esta candidatura aúna la capacidad de almacenamiento y la red madrileña con la experiencia en arquitectura de computación catalana. Por otro lado, el estado español con una una de las redes de energía renovable más sólidas del viejo continente, un requisito crítico para el visto bueno. Así, se basa en un eje Madrid – Catalunya que conecta el Barcelona Supercomputing Center con un nuevo nodo en San Fernando de Henares (Madrid) y la instalación masiva ya proyectada previamente de Móra la Nova (Tarragona), que aprovecharía la infraestructura energética de la zona. ¿Qué tiene una factoría para ser “giga”? El pasado mes de febrero Ursula Von der Leyen anunciaba InvestAI, un proyecto que movilizará 200.000 millones de euros para inteligencia artificial, de los cuales un fondo de 20.000 millones se destinará a gigafactorías, que esencialmente son grandes centros de datos con al menos 100.000 chips de IA avanzados. Las diferencias fundamentales entre una simple factoría de IA y una gigafactoría de acuerdo con el plan de acción son la escala y el propósito: mientras que una factoría es un centro de supercomputación optimizado para ajustar modelos de IA a tareas específicas, una gigafactoría es una infraestructura masiva mucho más potente diseñada para entrenar modelos desde cero. A nivel de hardware también hay diferencias: el estándar de la UE para las factorías ronda los 25.000 chips. Además, mientras que las factorías suelen integrarse en centros de datos ya existentes, como el MareNostrum 5 en Barcelona, para las gigactorías suelen requerir de su propia Requieren su propia subestación eléctrica de alta potencia. La lista de requisitos. La construcción de hasta cinco gigafactorías en la UE se enmarca dentro del plan de acción “Continente de IA” de la Comisión Europea. A principios de este año y tras algún retraso, ya se ha abierto la convocatoria formal de propuestas. En cuanto a los requisitos, las propuestas deben garantizar una capacidad de más de 100.000 chips de última generación y se valora positivamente la arquitectura redundante, se exigen sistemas de refrigeración líquida avanzados, sostenibilidad total y la capacidad de una subestación eléctrica de alta potencia dedicada. El control mayoritario debe ser de capital europeo, si bien el modelo de financiación es público – privada.De plazos y presupuestos. Si la UE aprueba el proyecto en los próximos meses, la construcción empezaría en 2027 para estar operativa entre 2027 y 2028. Como detallaba Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Púbica, “la inversión público-privada conjunta podría superar los 4.000 millones de euros para hacer realidad esta gigafactoría”. La parte pública de la financiación llegaría, entre otras, de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica. En Xataka | Si le preguntamos a los españoles cómo se sienten sobre la IA, la respuesta es sencilla: más productivosEn Xataka | Si alguien pensaba que Europa no pintaba nada en la carrera por la IA, Mistral tiene algo que decirlePortada | chaddavis.photography y Daria Borysenko Los mejores comentarios:Ver 4 comentariosEn Xataka hablamos de…Ver más temas Webedia Tecnología Videojuegos Entretenimiento Gastronomía Motor Estilo de vida Economía Ediciones Internacionales Destacamos Ver más temas SuscribirMás sitios que te gustaránRecienteVer más artículos Xataka TV Ver más vídeos source
Un tren, la noche ártica y cero carreteras alrededor: así es una de las caza de auroras boreales más extremas de Noruega

Javier MarquezJavier MarquezHay noches en las que el norte de Noruega no promete nada, y precisamente por eso resulta tan atractivo. Oscuridad cerrada, frío sostenido y un paisaje que, durante horas, apenas ofrece referencias más allá de montañas, nieve y silencio. En ese contexto, la idea de salir a buscar auroras boreales deja de parecer un plan turístico convencional y se convierte en otra cosa, una espera consciente en un entorno único con epicentro en Narvik.Lo que se ofrece en este lugar no es un tren temático ni un mirador rodante, sino una experiencia nocturna organizada alrededor de un desplazamiento ferroviario real. El llamado Northern Lights Train utiliza una línea existente para alejarse de la ciudad y llevar a los viajeros hasta zonas con muy poca contaminación lumínica, donde la espera forma parte central del plan. El tren es el medio, no el fin, y la propuesta se articula en torno a moverse, bajar, aguardar y volver. Todo está diseñado para aumentar las probabilidades de ver auroras.Viajar por la línea de Ofoten implica atravesar uno de los corredores ferroviarios más singulares del norte de Noruega. En el contexto de esta experiencia, el trayecto funciona como un proceso de desconexión gradual, Narvik queda atrás y, con ella, la iluminación artificial y la sensación de entorno habitado. El tren se adentra en un paisaje montañoso donde el cielo empieza a imponerse como protagonista.El itinerario tiene dos nombres propios que ordenan la experiencia. El primero es Bjørnfjell, una estación situada junto a la frontera con Suecia, donde el tren realiza una breve parada antes de continuar su ascenso. El destino final es Katterat, a unos 374 metros sobre el nivel del mar, un antiguo enclave ferroviario sin acceso por carretera. Ese detalle no es menor, llegar solo es posible en tren, y convierte el lugar en un punto especialmente apartado.Una vez en Katterat, la experiencia se desplaza del trayecto a la espera. Los viajeros bajan del tren y se mueven a pie por el entorno inmediato, donde se organiza un punto de encuentro alrededor de una hoguera. Hay bebida caliente y algo de comida sencilla, no como reclamo gastronómico, sino como apoyo frente al frío y al tiempo de espera. El ritmo se desacelera de forma consciente y la noche se impone con el grupo permanece atento al cielo.Aquí los guías cumplen una función más estratégica que espectacular. Son quienes interpretan previsiones, explican por qué se espera en un punto concreto y ajustan el plan si las condiciones cambian. También son quienes rebajan expectativas, recordando que la aurora no se enciende a demanda y que la noche puede resolverse sin grandes apariciones. Ese equilibrio entre información, prudencia y acompañamiento es parte esencial del producto que se ofrece.Las auroras no son un fenómeno local ni espontáneo, sino la consecuencia visible de procesos que empiezan mucho más lejos. El origen está en el viento solar, un flujo de partículas cargadas que el Sol expulsa de forma constante y que tarda alrededor de 40 horas en alcanzar la Tierra. Cuando ese material interactúa con el campo magnético terrestre, es desviado hacia los polos y colisiona con oxígeno y nitrógeno a gran altura.Si hablamos del precio, el viaje en tren, la organización de la espera, las bebidas calientes, el tentempié y las explicaciones del guía forman parte de un mismo paquete, cuyo coste arranca en 1495 coronas noruegas (unos 127 euros). El modelo es claro, dar forma a una noche imprevisible dentro de una experiencia organizada, donde el valor no está en el resultado, sino en el conjunto de elementos que hacen posible el intento.El viaje termina como empezó, sobre raíles, con el tren regresando a Narvik mientras el grupo deja atrás Katterat y la montaña vuelve a cerrarse en la oscuridad. Puede que el cielo haya respondido o puede que no, pero la experiencia ya se ha consumado en otro plano. Lo que queda es la sensación de haber participado en algo que no se puede forzar, donde el trayecto, la espera y el contexto pesan tanto como el resultado.Cabe señalar que sobre este tipo de experiencias últimamente se ha construido una imagen que no se corresponde con la realidad. En redes sociales y algunos medios circulan imágenes y vídeos, posiblemente generados o alterados con inteligencia artificial, que muestran supuestos trenes noruegos de lujo con techos de cristal envolventes y vistas perfectas al cielo. Esos trenes no existen. La experiencia real, como hemos visto, es muy distinta a esas recreaciones.Imágenes | Norwegian Travel | Visit Narvik | Arctic TrainEn Xataka | Marbella ya no es el destino favorito de los millonarios rusos: ahora es una paradisiaca isla de China donde no rinden cuentasLos mejores comentarios:Ver 0 comentariosEn Xataka hablamos de…Ver más temas Webedia Tecnología Videojuegos Entretenimiento Gastronomía Motor Estilo de vida Economía Ediciones Internacionales Destacamos Ver más temas SuscribirMás sitios que te gustaránRecienteVer más artículos Xataka TV Ver más vídeos source