Anthropic vive un momento dulce pero ha tomado una decisión que amenaza con comprometer su futuro: no a todo el uso militar

Javier MarquezJavier MarquezLa carrera por dominar la inteligencia artificial se ha ido estrechando hasta dejar a un puñado de actores capaces de competir al más alto nivel. Anthropic forma parte de ese grupo reducido junto a nombres como OpenAI o Google, y sus modelos Claude han ganado terreno en ámbitos como la programación. En ese gran momento, sin embargo, la compañía se enfrenta a una decisión delicada: mantener ciertos límites en el uso militar de su tecnología, aun a costa de tensar su relación con el Departamento de Defensa de Estados Unidos.El estándar que lo cambia todo. Según Axios, citando a un alto funcionario de la administración, el Pentágono está presionando a cuatro laboratorios punteros de IA para que permitan el uso de sus modelos para “todos los fines lícitos”, incluso en áreas especialmente sensibles como el desarrollo de armas, la recopilación de inteligencia o las operaciones en el campo de batalla. Anthropic, sin embargo, no habría aceptado esas condiciones tras meses de negociaciones difíciles, lo que ha llevado al Departamento de Defensa a plantearse revisar su relación con la compañía.Las líneas que no quiere cruzar. Frente a esa exigencia amplia, los liderados por Dario Amodei han dejado claro que mantienen límites concretos. La compañía insiste en que dos ámbitos siguen fuera de discusión. Un portavoz afirmó al mencionado medio que la empresa sigue “comprometida a utilizar IA de vanguardia en apoyo de la seguridad nacional de EEUU”, pero matizó que las conversaciones con el Departamento de Defensa se han centrado en “nuestros límites estrictos en torno a las armas totalmente autónomas y la vigilancia doméstica masiva”, y que esas cuestiones no se “relacionan con las operaciones actuales”.El episodio que terminó de elevar la tensión. The Wall Street Journal aseguró, citando a personas con conocimiento del tema, que Claude se utilizó la una operación militar de EEUU en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro a través de la relación con Palantir. En ese mismo texto, desde la compañía de IA respondieron que no pueden hacer comentarios sobre si su tecnología se utilizó en una operación militar específica, clasificada o no. Y añadió que cualquier uso, ya sea en el sector privado o en el Gobierno, debe cumplir sus políticas de uso.Lo que está en juego. Más allá de ese episodio, Axios informó de que desde el ámbito militar estadounidense “todo está sobre la mesa”, incluida la posibilidad de reducir o incluso romper la relación con Anthropic. El mismo alto funcionario citado por el medio añadió que, si se opta por ese camino, tendría que haber “una sustitución ordenada”, lo que sugiere que el proceso demandaría cierta cantidad de tiempo. WSJ aporta otro dato interesante: el año pasado se firmó un contrato de 200 millones de dólares entre Anthropic y el Departamento de Defensa.El fondo de la disputa. En un momento en el que las compañías de IA buscan consolidar ingresos, justificar valoraciones y demostrar utilidad en entornos críticos, la relación con el sector de defensa es un escaparate y una fuente de negocio de primer orden. Al mismo tiempo, también es un terreno donde los límites éticos y estratégicos se vuelven más visibles. La decisión de Anthropic de mantener ciertas restricciones puede reforzar su identidad como empresa orientada a la seguridad, pero también limitar su acceso a contratos millonarios.Imágenes | Anthropic | Oleg IvanovEn Xataka | Los centros de datos en el espacio prometen salvar el planeta. Y también arruinar la órbita terrestreLos mejores comentarios:Ver 7 comentariosEn Xataka hablamos de…Ver más temas Webedia Tecnología Videojuegos Entretenimiento Gastronomía Motor Estilo de vida Economía Ediciones Internacionales Destacamos Ver más temas SuscribirMás sitios que te gustaránRecienteVer más artículos Xataka TV Ver más vídeos source

Llevamos años creyendo que el ayuno intermitente es el arma definitiva para adelgazar. La ciencia tiene otra idea

José A. LizanaJosé A. LizanaDurante los últimos años, el ayuno intermitente ha pasado de ser algo excepcional a convertirse en una estrategia nutricional de la que cada vez se habla más y que tiene más adeptos detrás. Y no es para menos, puesto que la promesa es bastante seductora al no centrarse en lo que se come, sino en cuándo se come, activando diferentes interruptores metabólicos para acelerar la quema de grasa. Aunque también hay detractores detrás. Nuevos datos. La biblioteca Cochrane, considerada un gran referente mundial, ha publicado hace escasos días una gran revisión sobre el ayuno intermitente que actúa como un jarro de agua fría, puesto que apunta a que esta dieta no ofrece beneficios superiores a las dietas convencionales para perder peso. El respaldo. No hablamos de un estudio pequeño cuya validez pueda ser cuestionada, sino que en este caso los investigadores de Cochrane analizaron 22 ensayos controlados aleatorizados que sumaron un total de 1.995 participantes con sobrepeso u obesidad. El objetivo aquí era comparar diferentes modalidades de ayuno, como por ejemplo estar 16 horas sin poder comer con ocho horas de ingesta, el ayuno en días alternos o la dieta 5:2 frente a la restricción calórica clásica o inacción. Lo que encontraron es que, al enfrentar el ayuno intermitente contra el consejo dietético regular, la diferencia en la pérdida de peso es prácticamente nula.Los datos. Entrando en materia, cuando se comparó el ayuno intermitente con dietas de restricción calórica estándar, la diferencia media en el cambio de peso fue de un minúsculo -0.33%. Esta diferencia se puede traducir en que el ayuno intermitente puede dar lugar a poca o ninguna diferencia de pérdida de peso con el método tradicional. En lo que respecta a la calidad de vida, como la sensación de energía, tampoco se vio diferencia alguna y, en cuanto a los niveles de colesterol total, colesterol HDL y triglicéridos, el ayuno tampoco mostró ser la panacea, arrojando resultados de “poca o ninguna diferencia” frente a las dietas de control. La letra pequeña. Uno de los puntos más críticos de la revisión de Cochrane es la certeza de la evidencia, la cual calificaron mayoritariamente como “baja” o “muy baja”. Esto no significa que los estudios estén mal hechos, sino que existen limitaciones importantes, como por ejemplo los sesgos de riesgo, inconsistencia en los resultados y la falta de precisión.Pero hay un dato que si debería preocupar a quien decide optar por esta dieta de manera independiente, sin consejo médico, puesto que, aunque la evidencia es incierta, algunos estudios apuntaron a efectos secundarios asociados específicamente al ayuno. Entre estos destacan las cefaleas, las náuseas, la intolerancia al frío o incluso el insomnio y la falta de concentración. Lo que aún no se sabe. Quizás es lo más revelador de este estudio científico, puesto que todavía hay muchas incógnitas alrededor del ayuno intermitente que invitan a seguir investigando. En este caso, ninguno de los 22 estudios incluyó datos sobre la “satisfacción del paciente”, algo importante porque no sabemos si la gente prefiere pasar hambre unas horas a cambio de comer más después, o si odian el proceso. Y el hecho de estar cómodo con una dieta es fundamental para que no se abandone a la mitad. Además de esto, ninguno de los estudios apuntó a la relación que puede existir en enfermedades crónicas que requieren de un control alimentario importante, como la diabetes, y que es muy común en la población. Pero uno de los grandes problemas de la ciencia a día de hoy es la duración, puesto que la mayoría de los estudios duraron menos de 12 meses. No sabemos si el ayuno es sostenible o seguro más allá de un año. No es una dieta milagro. Lo que sí tenemos claro es que el ayuno intermitente funciona, pero el punto clave es que no es superior a las herramientas que ya teníamos como una restricción calórica acompañada de una dieta equilibrada y ejercicio. Para el paciente de a pie, esto es en realidad una buena noticia: significa que la mejor dieta es aquella a la que puedas adherirte. Si a alguien le resulta más fácil saltarse el desayuno con ayuno 16:8, que contar calorías en cada comida, el ayuno es una herramienta válida. Pero si el ayuno provoca quebraderos de cabeza, no se está perdiendo ningún beneficio metabólico “mágico” por comer tres veces al día.Aunque en este proceso lo más importante siempre es estar asesorado por personal que esté cualificado en nutrición para poder tener el mejor plan dietético, para tener unos objetivos reales y, sobre todo, no frustrarse en el camino.Imágenes | VD Photography En Xataka |  Creíamos que la dieta vegetariana garantizaba la longevidad. En la vejez extrema, los datos dicen justo lo contrarioLos mejores comentarios:Ver 0 comentariosEn Xataka hablamos de…Ver más temas Webedia Tecnología Videojuegos Entretenimiento Gastronomía Motor Estilo de vida Economía Ediciones Internacionales Destacamos Ver más temas SuscribirMás sitios que te gustaránRecienteVer más artículos Xataka TV Ver más vídeos source

Si la pregunta es cómo celebrar un aniversario, esta pareja de nonagenarios tienen la respuesta: comprando tu primer Porsche

Alberto de la TorreAlberto de la TorreEn 1956, por las radios españolas sonaba Antonio Molina y Joselito. Pero la vida era muy distinta fuera de nuestras fronteras. Entonces, Elvis Presley lanzaba Heartbreak Hotel y los periódicos de la época rescataban que en Londres tenían que detener el tráfico porque “decenas de muchachos, estacionados en plena calle, comenzaron a danzar a los acordes del ritmo del rock and roll“. Es muy probable que ese rock and roll se bailara en la boda de Dereck Evans y Audrey Evans, dos jóvenes que se daban el sí quiero hace ahora 70 años. Desde entonces, el matrimonio Evans ha permanecido unido hasta cumplir siete décadas juntos. Y para sus bodas de platino, el matrimonio Evans ha dado otro “sí, quiero”. Esta vez para hacerse con su primer Porsche. “Ninguno de los dos somos personas que corran pero nos gusta la sensación de poder y comodidad”. Quien se expresa en estos términos es Audrey Evans, que con 94 años de los cuales 70 ha estado al lado de su marido, explica por qué han elegido un Porsche como regalo de bodas por estas siete décadas juntos. “Siempre he pensado que Porsche era único, tan fiable y diferente a cualquier otra marca. Siempre habíamos fantaseado con uno, y luego pensamos: ‘¿por qué no ahora?”, cuenta el señor Evans en un artículo que ha publicado la propia compañía. Y por sus palabras, no parecen arrepentirse. “Es una gran sensación cuando tienes un Porsche. Se siente como si fueras parte de un club increíble”, se reafirma. Y entre risas cuenta qué pasó cuando un repartidor le vio llegar a casa con un Porsche 911 que pidieron prestado al concesionario: “casi se le cae la boca al suelo”. Pero el flamante Porsche con el que se han hecho ha sido un Macan, el SUV eléctrico de la compañía, en color Cray. La compañía ha compartido las fotos del día en el que recogieron el coche en Bournemouth, al sur de Reino Unido. ¿Están contentos? “Es una diversión maravillosa”, explica el señor Evans quien condujo como primer coche un Ford 8. Su mujer cogió el primer volante con un Austin 7.Al contrario que aquel repartidor, a sus hijos no les extrañó lo más mínimo que un señor y una señora de más de 90 años abrieran las puertas de un concesionario de Porsche y encargaran un Macan. “No queda chaval de 19 años en Dorset (junto a Bournemouth) que papá no haya dejado atrás en los semáforos. Nunca han vivido una vida convencional, así que cuando nos dijeron que iban a comprar un Porsche, simplemente sonreímos“, explica uno de sus hijos. Y esa pasión por dejar atrás todo lo que encuentra a su paso no ha muerto dentro de Derek Evans. Si le preguntan, tiene claro qué Porsche será el siguiente: “un Taycan. Me lleva algo de tiempo salir de él pero… ya sabes, ¡es increíble!”. ¿Qué más se puede decir? Simplemente, que ojalá el señor y la señora Evans disfruten mucho y con intensidad de su nuevo Porsche Macan. Porque aquí siempre defenderemos comprar un coche que, sencillamente, te gusta. Sin más motivos. Foto | PorscheEn Xataka | Porsche Macan, análisis: hubo un día que este coche montó un V6 de gasolina, y eso es lo que Porsche quiere que olvidesLos mejores comentarios:Ver 0 comentariosEn Xataka hablamos de…Ver más temas Webedia Tecnología Videojuegos Entretenimiento Gastronomía Motor Estilo de vida Economía Ediciones Internacionales Destacamos Ver más temas SuscribirMás sitios que te gustaránRecienteVer más artículos Xataka TV Ver más vídeos source

El gran talón de Aquiles de Europa no son sus ejércitos, son sus enchufes: el aviso de la OTAN para blindar nuestra red eléctrica

Alba OteroAlba OteroLa pizarra que cuelga detrás de la barra del Squat 17b, un local en Kiev, no enumera las ofertas de bebidas, sino que mantiene una cuenta regresiva de los días que los ucranianos deben soportar el duro invierno. En su interior, el bar carece de electricidad y está iluminado únicamente por velas, mientras los clientes tiemblan en los taburetes bebiendo cerveza enfriada por las propias temperaturas gélidas. Esta estampa, descrita por Financial Times, es el resultado de un invierno excepcionalmente duro, con temperaturas que han alcanzado los -20 grados Celsius.Lo que está emergiendo en el este de Europa es una realidad que algunos analistas ya describen como “terror térmico”: el frío convertido en arma de guerra. Rusia no busca únicamente degradar la capacidad militar ucraniana; apunta deliberadamente contra subestaciones, centrales y redes de distribución para hacer físicamente inviable la vida cotidiana. Calefacción, luz y agua se convierten en objetivos estratégicos. Lejos de las trincheras, la primera línea del frente se ha trasladado a los transformadores y a las subestaciones eléctricas.En las primeras semanas del año, las fuerzas rusas han atacado el sector energético ucraniano más de 200 veces. Rusia ha lanzado oleadas coordinadas de hasta 40 misiles y 400 drones en una sola noche, buscando desbordar los sistemas de defensa aérea. Ucrania perdió hasta dos tercios de su capacidad de generación eléctrica tras los primeros meses de bombardeos. Y aun así, la infraestructura resiste.Ante el aumento de amenazas físicas e híbridas, la industria eléctrica europea ha empezado a lanzar advertencias claras. “El último año nos ha demostrado que continuar con el modelo actual en Europa ya no es una opción”, afirmó Leonhard Birnbaum, presidente de Eurelectric, en declaraciones recogidas por Euronews. Para el sector, la seguridad del suministro eléctrico se ha convertido en una cuestión estratégica.A finales de diciembre, los sistemas de seguridad de Polonia detectaron lo que su Gobierno calificó como “el ataque más fuerte contra la infraestructura energética polaca en años”. El grupo Sandworm —una unidad vinculada al GRU ruso— logró inutilizar las unidades terminales remotas (RTU) en al menos 30 instalaciones energéticas. Estas RTU no generan electricidad, pero permiten monitorizar y controlar subestaciones y plantas. El ataque afectó a plantas de cogeneración y a sistemas que conectan parques eólicos y solares con la red.Para lograrlo, utilizaron un código malicioso destructivo conocido como wiper, diseñado exclusivamente para borrar archivos e inutilizar equipos de forma permanente. El primer ministro polaco, Donald Tusk, advirtió que, de haber tenido éxito completo, medio millón de personas se habrían quedado sin calefacción en pleno invierno. Este uso de un wiper marca un salto cualitativo: Rusia ha pasado del simple espionaje digital al sabotaje destructivo contra infraestructuras críticas de un país miembro de la OTAN.A la amenaza cibernética se suma el espionaje físico bajo el mar. El buque espía ruso Yantar, operado por el directorado de investigación en aguas profundas de Rusia (GUGI), recorrió durante casi 100 días las aguas del Atlántico y del Mediterráneo. Su objetivo fue mapear y vigilar los cables submarinos de los que dependen Europa y Norteamérica para sus comunicaciones digitales y su energía. Este tipo de operaciones encubiertas en la “zona gris” buscan medir las líneas rojas de la OTAN y abren la puerta a posibles cortes de energía o comunicaciones para forzar negociaciones políticas.Como recordaba el histórico general estadounidense Omar Bradley: “Los aficionados hablan de tácticas, los profesionales hablan de logística”. Para cualquier nación desarrollada actual, el sistema logístico más crítico es su infraestructura energética.Durante décadas, Europa construyó un sistema energético profundamente dependiente de la importación de combustibles fósiles. La dependencia se convirtió en vulnerabilidad. Como recordó Bloomberg, la Unión Europea pagó casi 22.000 millones de euros en importaciones de combustibles fósiles rusos el último año, más de lo que destinó en apoyo financiero directo a Ucrania.Cambiar de modelo ha dejado de ser una cuestión climática para convertirse en puro instinto de supervivencia. El viejo continente ha comprobado que llenar su territorio de fuentes renovables y electrificar la economía levanta un muro estructural mucho más sólido que la vieja adicción a los fósiles extranjeros. Y el escudo ya está funcionando. Un vistazo a los datos recopilados por el think tank Agora Energiewende en su último informe, Europe’s energy security on the path to climate neutrality, revela un colchón brutal: el simple despliegue de tecnología eólica y solar durante los últimos cinco años (2019-2024) evitó tener que comprar y quemar 92.000 millones de metros cúbicos de gas.Sin embargo, esta transformación introduce nuevos riesgos. Las redes eléctricas modernas son más digitales, más interconectadas y más descentralizadas. Según el mismo informe de Agora Energiewende, el desafío ya no es solo asegurar el suministro de combustible, sino garantizar estabilidad de red, ciberseguridad y resiliencia industrial. Más nodos implican más puntos de entrada potenciales para ataques. A ello se suma la dimensión tecnológica. Como recoge Euronews, entre el 70% y el 80% de los inversores solares instalados en Europa provienen de fabricantes chinos como Huawei o Sungrow. En un sistema altamente digitalizado, el control del hardware implica también un potencial control del software.Frente a esta vulnerabilidad, Europa está obligada a tratar la seguridad energética como una política de defensa de facto. Una coalición de expertos en defensa, que incluye a líderes militares retirados como el teniente general británico Richard Nugee y el general neerlandés Tom Middendorp, ha instado a los gobiernos europeos a que el gasto en energía baja en carbono se contabilice dentro del objetivo de la OTAN de destinar el 1,5% del PIB a infraestructuras críticas y resiliencia civil.En declaraciones recogidas por The Guardian, el teniente general retirado Richard Nugee afirmó: “Para tener una fuerte disuasión militar necesitamos una patria resiliente. Y la energía baja en carbono es un componente fundamental”. Según Bloomberg, esta visión está ganando terreno en el debate estratégico europeo: la transición energética ya no es solo política climática; es arquitectura de seguridad.La clave táctica de esta nueva defensa es la descentralización. A diferencia de las grandes plantas centralizadas que son blancos fáciles para los

EEUU ha declarado la guerra al botón Start & Stop de los coches con un objetivo: calentar el planeta a gusto

Alejandro AlcoleaAlejandro Alcolea“Mantente fresco mientras calientas América Estados Unidos otra vez”. Con ese escueto mensaje, la Administración Trump ha declarado la guerra a la función Start & Stop que la mayoría de coches implementan desde hace unos años. Lo ha anunciado la Agencia de Protección Ambiental como una de las medidas para proteger el vehículo, agradar al consumidor y “arreglar una característica estúpida” que mata el coche poco a poco.Por dónde empezamos.El anuncio. Aquí lo tienes:27 segundos de vídeo que dan para mandar un mensaje muy claro: el botón Start & Stop sobra en un coche potente, apaga tu aire acondicionado y es ‘woke’. También es curioso ver la cantidad de errores que hay en un vídeo de, apenas, 27 segundos. Y no nos referimos sólo al fallo de continuidad al colocar el coche rojo primero a la derecha y, después, a la izquierda.“Universalmente odiado”. Más allá del vídeo, hay un comunicado en el que la EPA saca pecho por la decisión. En 2012, la propia EPA (bajo la Administración Obama), abogó por un sistema de recompensas y subvenciones para incentivar la adopción de los sistemas Start & Stop en los vehículos. El funcionamiento es “simple”: cuando un coche se detiene en el semáforo, el motor se apaga. Cuando está al ralentí, también, pero el sistema vuelve a ‘arrancar’ en cuanto queremos volver a emprender la marcha. La teoría dice que se reducen emisiones y consumo, pero Lee Zeldin, responsable de la EPA, no está de acuerdo.“Mientras viajaba por los 50 estados el año pasado, innumerables estadounidenses me contaron que no sólo les disgustaba el sistema, sino que querían que fuera cosa del pasado. No sólo muchos lo encuentran molesto, sino que es algo que mata la batería y no tiene ningún beneficio para el medio ambiente. La elección del consumidor es una prioridad para la EPA de Trump, y estamos orgullosos de continuar repartiendo sentido común para el pueblo estadounidense”, afirma el administrador.La importancia del lenguaje. Sean Duffy, Secretario del Departamento de Transporte, apunta que quitar los incentivos para que las marcas dejen de añadir la función hará “que los automóviles vuelvan a ser más asequibles al eliminar un estúpido requisito que es universalmente odiado”. El comunicado en su conjunto es muy interesante porque es complicado ver un documento oficial usando un lenguaje tan… apasionado.Y demuestra la importancia del lenguaje para llegar justo a la población a la que quiere llegar. En apenas unos párrafos y en declaraciones externas en las que se habla de que “todo el mundo lo odia”, se lo ha bautizado como “interruptor Obama” (cuando está también en el resto del mundo) y se afirma que “mata la batería sin ningún beneficio significativo para el medio ambiente”, mandan un mensaje muy potente.Levantando una ceja. Pero por muy potente que resulte, no implica que sea cierto. El sistema no lo inventó Obama, sino que fue una respuesta a la crisis del petróleo de los años 80. Como otras muchas tecnologías, se aplicó en masa décadas más tarde, pero la idea es simple: si el motor se apaga cuando pueda apagarse, consumirá menos y emitirá menos CO₂. No lo decimos nosotros: lo dice… Estados Unidos. Bueno, el Departamento de Energía en un análisis.En el estudio técnico, probaron cuatro vehículos con y sin Start & Stop en tres situaciones: ciclo urbano (FTP), ciclo agresivo (US06) y ciclo en Nueva York. El resultado fue que había mejoras de consumo de hasta un 7,27% en el ciclo FTP y de hasta un 26,4% en Nueva York, una ciudad en la que el 38% del trayecto lo pasas al ralentí (el motor sigue funcionando, contaminando y consumiendo). Canadá también midió mejoras en el consumo de entre el 4 y el 10% dependiendo de las condiciones.O las dos. Aquí la lógica es aplastante: menos tiempo de motor funcionando, mayor ahorro de combustible y menores emisiones. Y aquí puedes estar pensando que es cierto que el sistema, a veces, es molesto, la batería sufre y el aire acondicionado deja de funcionar. Hay un asterisco en este asunto y todo depende de si el coche es de combustión, híbrido y hasta de cómo se ha conceptuado sistema.En un coche de combustión, si se apaga el motor, se apaga el aire acondicionado. El ventilador sigue tirando aire y empujando aire fresco hasta que se acaba. En un semáforo es algo que apenas se nota. En un híbrido, lo más común es que el sistema de climatización esté regulado por el sistema eléctrico, por lo que no estaría ese problema (y el Prius del anuncio de más arriba es híbrido). La lógica nos dice que la batería sufre más al tener más trabajo y aumentar los ciclos, pero la industria y organizaciones de consumidores (como la estadounidense Consumer Reports) apuntan a sistemas eléctricos reforzados, precisamente, para aguantar la sobrecarga.Y algo más importante: no hay evidencia sobre fallos masivos atribuidos a esta tecnología y los momentos en los que no se activa pueden ser porque, de forma consciente, el sistema está protegiendo una batería que puede estar a punto de morir o en malas condiciones.Volantazo y “drill, baby, drill”. Pero da igual la evidencia porque Zeldin está orgulloso de haber firmado “la acción de desregulación más grande en la historia de Estados Unidos”. Es la continuación del volantazo en las políticas climáticas en las que la segunda presidencia de Trump se ha embarcado. Afirman que no hay evidencia científica de que el cambio climático ponga en peligro la salud o al medio ambiente y su batalla en los coches no es sólo contra el botón Start & Stop. También contra otras tecnologías como la reutilización del calor del motor para calentar el interior del coche, el uso de pintura reflectante para un mejor aislamiento pasivo o la investigación de carburantes más eficientes.Dando cerrojazo a esto, y dejando de dar “créditos ambientales” a los fabricantes que adopten estas medidas, Estados Unidos continúa en esa senda de la negación climática. En esa política vemos estrategias como la del

Boeing intentaba dejar atrás el fiasco de Starliner: la NASA acaba de clasificar el incidente de 2024 en su nivel más alto

Javier MarquezJavier MarquezCuando la NASA puso en marcha el programa Commercial Crew, lo hizo con una idea clara: asociarse con empresas privadas que diseñaran y operaran sus propias naves bajo contratos de precio fijo. Boeing y SpaceX forman parte de ese esquema desde su origen, con el objetivo de garantizar acceso tripulado regular a la órbita baja. El vuelo de prueba tripulado del Starliner en junio de 2024 debía completar el proceso de validación técnica de la cápsula de Boeing antes de su certificación, pero las anomalías detectadas durante la misión alteraron por completo el plan inicial. Ahora, al clasificar oficialmente ese ensayo como un “Incidente Tipo A”, NASA sitúa lo ocurrido en el nivel más alto de su escala de incidentes y reconoce que la magnitud del episodio va más allá de un simple contratiempo técnico.Lo que ocurrió en 2024. El 5 de junio de 2024, el CST-100 Starliner despegó rumbo a la Estación Espacial Internacional en su primer vuelo tripulado con los astronautas de la NASA Butch Wilmore y Suni Williams a bordo. La misión estaba prevista inicialmente para durar entre ocho y catorce días como ensayo integral del sistema. Sin embargo, durante la aproximación se detectaron fugas de helio y fallos en los propulsores, y la NASA explicó que se produjo una pérdida de maniobrabilidad mientras la tripulación se acercaba a la estación, aunque se recuperó el control antes del acoplamiento. La estancia terminó extendiéndose hasta 93 días y, tras revisar los datos de vuelo y realizar pruebas en tierra, la agencia espacial decidió que el vehículo regresara en septiembre de 2024 sin los astronautas, que finalmente volvieron a la Tierra en marzo de 2025 a bordo de la misión Crew-9 de SpaceX.Un informe demoledor. El equipo independiente de investigación, constituido en febrero de 2025, examinó los factores técnicos, organizativos y culturales que contribuyeron a los problemas del vuelo de prueba. Según sus conclusiones, existió una combinación de fallos de hardware, vacíos en los procesos de cualificación, errores de liderazgo y disfunciones culturales que generaron condiciones de riesgo incompatibles con los estándares de seguridad del programa de vuelos tripulados de la agencia. La NASA ha indicado que acepta este documento como informe final y que el trabajo para identificar la causa raíz técnica continúa.Qué significa “Type A mishap” (Incidente Tipo A). La NASA utiliza esta categoría como el nivel más alto dentro de su sistema de incidentes. Recordemos que esta definición incluye supuestos como daños superiores a 2 millones de dólares, la pérdida de control o destrucción de un vehículo o la pérdida de vidas humanas. En el caso del vuelo del Starliner no hubo heridos y, según la agencia, la misión recuperó el control antes del acoplamiento, pero sí se produjo una pérdida de maniobrabilidad durante la aproximación y daños financieros asociados. La designación reconoce que existió potencial para un percance de gran magnitud y que las condiciones generadas no pueden despacharse como un simple desajuste técnico.El administrador de la NASA, Jared Isaacman, fue explícito al abordar la dimensión cultural del problema. “Es la toma de decisiones y el liderazgo lo que, si no se controlan, podría crear una cultura incompatible con los vuelos espaciales tripulados”, declaró en la rueda de prensa. El responsable de la agencia sostuvo que la clasificación como “Type A mishap” busca “poner las cosas en claro” y garantizar que lo ocurrido quede registrado de forma adecuada para el aprendizaje futuro. También admitió que permitir que el propio programa se auto-investigara inicialmente fue “incompatible con la cultura de seguridad de la NASA”, una práctica que, según explicó, se ha decidido corregir.La respuesta de Boeing. En un comunicado difundido tras la publicación del informe, la compañía afirmó que sigue “comprometidos con la visión de la NASA de tener dos proveedores de tripulación comercial” y agradeció a la agencia la investigación. Boeing sostiene que en los 18 meses transcurridos desde el vuelo de prueba ha avanzado en acciones correctivas para abordar los desafíos técnicos detectados y ha impulsado cambios culturales dentro del equipo.Imágenes | NASAEn Xataka | El megacohete de la NASA ya no tiene fugas: Artemis 2 supera su prueba vital y despeja el camino hacia la LunaLos mejores comentarios:Ver 0 comentariosEn Xataka hablamos de…Ver más temas Webedia Tecnología Videojuegos Entretenimiento Gastronomía Motor Estilo de vida Economía Ediciones Internacionales Destacamos Ver más temas SuscribirMás sitios que te gustaránRecienteVer más artículos Xataka TV Ver más vídeos source

España busca un terreno gigante en el suelo de Madrid. No van a construir viviendas, van a levantar un "Silicon Valley militar"

Miguel JorgeMiguel JorgeEn los últimos años, la seguridad se ha convertido en el nuevo motor silencioso de la política industrial europea. Las guerras y las presiones entre aliados han modificado planes. Ya no se trata solo de fabricar más, sino de decidir dónde, cómo y bajo qué control se construyen las capacidades estratégicas del futuro.España, de hecho, está en busca y captura de un nodo que amplifique su defensa.El obstáculo del suelo y una ambición. España quiere acelerar su modernización militar y la pieza central pasa por concentrar talento, ingeniería y desarrollo tecnológico en un único gran complejo. Aquí aparece Indra que, al parecer, busca 77 hectáreas en el entorno de Madrid para levantar un macrohub de hasta 300.000 metros cuadrados dedicado a radares, defensa electrónica, comunicaciones y digitalización industrial, con una inversión de 385 millones respaldada por el Banco Europeo de Inversiones y la promesa de miles de empleos cualificados (se habla de más de 3.000 nuevos puestos). El proyecto, inicialmente vinculado a Torrejón de Ardoz, se ha visto frenado por la lentitud administrativa y ahora baraja otras localizaciones en el Corredor del Henares, una zona que la compañía considera estratégica para reforzar un polo tecnológico capaz de responder a los nuevos programas de modernización de las Fuerzas Armadas.Un Silicon Valley militar. La ambición, sobre el papel, va más allá de un simple centro corporativo. La idea es crear un ecosistema completo donde confluyan laboratorios, simuladores, manufactura avanzada y empresas auxiliares, convirtiendo el eje madrileño en una especie de Silicon Valley militar español. El plan estratégico Leading the Future apunta a consolidar a Indra como tractor del sector defensa y aeroespacial, atrayendo proveedores, centros de investigación y startups tecnológicas que giren en torno a un núcleo industrial fuerte. No se trata, por tanto, solo de construir edificios, sino de articular una red de innovación que sitúe a España en una posición más autónoma y competitiva en el tablero europeo.La ingeniería societaria para no perder control. En paralelo, el Gobierno mueve ficha para garantizar que ese campeón nacional de defensa no escape al control público. ¿Cómo? Al parecer, Moncloa estudia trasladar los activos de defensa de Indra a una nueva filial que permita integrar a Escribano Mechanical & Engineering y eventualmente a otras compañías del sector, todo ello sin diluir la participación estatal a través de la SEPI. Contaba el diario El Mundo que, detrás de este movimiento hay una razón de peso. La fórmula pretende esquivar el conflicto de intereses derivado de la doble condición de Ángel Escribano como presidente de Indra y copropietario de EM&M, y evitar una pérdida de control sobre una industria considerada estratégica.Consolidación industrial bajo presión. La fusión por absorción aprobada inicialmente generó tensiones por el equilibrio accionarial y el riesgo de litigios, pero deshacer el camino tampoco es sencillo. Recordaba el medio que Indra y EM&M han firmado contratos al calor de créditos públicos vinculados a programas militares y, en la práctica, han operado como si la integración ya estuviera en marcha. A ello se suma la presión de nuevos inversores internacionales que ven en la consolidación una oportunidad clara de creación de valor. El resultado es un pulso entre ambición industrial, control estatal y tiempos políticos, uno que definirá si España logra articular ese “modo soberanía” con un polo tecnológico-militar, o si la complejidad societaria ralentiza el proyecto que aspira a transformar el corazón del país en el epicentro de su nueva industria de defensa.Imagen | RawPixel, Felipe GabaldónEn Xataka | España lleva décadas siendo una potencia exportadora de armas. Ahora ha tomado una decisión: quedárselasEn Xataka | En pleno rearme, España acaba de sorprender a Europa: 5.000 millones para 34 buques de guerra y cuatro submarinos Los mejores comentarios:Ver 5 comentariosEn Xataka hablamos de…Ver más temas Webedia Tecnología Videojuegos Entretenimiento Gastronomía Motor Estilo de vida Economía Ediciones Internacionales Destacamos Ver más temas SuscribirMás sitios que te gustaránRecienteVer más artículos Xataka TV Ver más vídeos source

El Gobierno quiere que los edificios incluyan plazas para bicis. Hay un problema: la vivienda ya no soporta más costes

Carlos PregoCarlos PregoEuropa quiere que sus edificios sean cada vez más ‘verdes’, un empeño que España parece dispuesto a llevar un paso más allá. El Gobierno ha revisado el Código Técnico de Edificación (CTE) para aplicar ciertos cambios que priorizan precisamente eso: la sostenibilidad. De salir adelante, el nuevo CTE prestará aún más atención a la eficiencia energética de los inmuebles, su huella contaminante e incluso plantea utilizar los edificios como palanca para impulsar la movilidad sostenible. Con ese último objetivo desliza una exigencia que ha generado cierta polémica: que los inmuebles deban incluir un mínimo de plazas para bicis.Desde el sector ya advierten que los nuevos requisitos dispararán los costes de construcción en el peor momento, con el precio de la vivienda disparado.¿Qué ha pasado? Que el Gobierno ha puesto en marcha la maquinaria institucional para modificar el CTE, la norma marco que detalla los requisitos básicos que deben cumplir las construcciones. No es un cambio caprichoso. En realidad se trata una actualización que busca adaptar el código a las directrices marcadas desde Bruselas, como la Directiva 2024/1275 del Parlamento y Consejo Europeo. Desde el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana ya avanzan que será una de las modificación “más ambiciosas” desde que se implantó el CTE.¿Cuál es el objetivo? El cambio buscar dar más peso a ciertos objetivos marcados desde Bruselas, como la “eficiencia energética de los edificios”, la “sostenibilidad ambiental” o el control de la huella contaminante durante el ciclo de vida de las construcciones. Una de las novedades de hecho es la regulación de lo que la normativa europea denomina “potencial de calentamiento global de los edificios”, una forma de cuantificar las emisiones de un inmueble.Con la actualidad del CTE el Gobierno quiere también revisar las normas anti incendios (el cambio llega tras el trágico incendio de Valencia de 2024, que dejó varios fallecidos) y usar los inmuebles como palanca de la “movilidad sostenible”. Al fin y al cabo los edificios también suelen incluir aparcamientos. Vivienda se ha propuesto que esos espacios estén planteados desde el principio para ponérselo más fácil a quienes se desplazan con coches eléctricos, patinetes o bicis.¿Y cómo lo hará? Incluyendo una serie de pautas en el CTE. De momento tenemos su borrador, pero es claro: “Los edificios con plazas de aparcamiento para coches dispondrán de una infraestructura mínima que posibilite la recarga de vehículos eléctricos y tendrán una dotación mínima de aparcamiento para bicicletas”. El texto no se queda ahí y concreta cuestiones como el número mínimo o incluso el tamaño de los espacios reservados para las bicis.¿Qué dice exactamente? “Las plazas de aparcamiento para bicicletas tendrán una dimensión mínima de 2,00 x 0,4 m. A partir de 20 plazas, el 5% de las plazas tendrán una dimensión de 2,5 x 0,9 m para bicis de dimensiones mayores que las estándar, tales como las bicis de gran longitud o para personas con discapacidad. En usos distintos al residencial privado, las plazas de aparcamiento se señalizarán conforme al código de circulación”, recoge el texto.El borrador aclara que esos espacios de estacionamiento tienen que estar “preferentemente” en el parking o la planta de acceso y que, como mínimo, los inmuebles residenciales deben incorporar dos plazas para bicicletas por cada vivienda. El CTE aclara en cualquier caso que los ayuntamientos pueden regular para reducir esa exigencia general. La cosa es algo distinta en los inmuebles que no se destinan a viviendas. En ellos las plazas para aparcamientos de bicicletas deberán abarcar “el 5% de la capacidad total de usuarios del edificio”.¿En qué punto está el cambio? Lo que tenemos de momento es el proyecto de real decreto que modifica el CTE, un documento que se mantuvo en exposición pública hasta diciembre para que los ciudadanos, constructores o cualquier otro colectivo que lo desease pudiese plantear sus “observaciones”. Despachado ese requisito obligatorio, ahora el CTE deberá continuar con su tramitación, incluyendo, si así lo considera el Gobierno, las correcciones propuestas.Si hablamos de las pautas sobre plazas para bicis (y en general el capítulo de “movilidad sostenible” del proyecto) es importante tener en cuenta un matiz: los cambios se plantean para edificios de nueva construcción. El proyecto contempla también que las pautas se apliquen a inmuebles ya existentes, pero solo cuando hayan pasado por reformas sustanciales, ampliaciones o cambios de uso.¿Ha generado polémica? Desde luego ha generado debate. Y el motivo es sencillo: hay quien ya advierte que, en general, los diferentes cambios aplicados al CTE encarecerán la construcciones en el peor momento, en plena crisis habitacional y con los precios (sobre todo los alquileres) disparados. Hace poco el Colegio de Aparejadores de Madrid hizo cuentas y estimó que en general las nuevas exigencias del CTE (no solo lo relacionado con las plazas para bicis) se traducirán en miles de euros de coste extra. ¿Cuántos? En una primera fase encarecerán en 12.000 euros las nuevas casas. Y eso será solo al principio. Cuando estén plenamente implantados el sobrecoste será aún mayor y llegará a 18.000, complicando todavía más el “coste de entrada” a las viviendas.Imágenes | Alexander Van Steenberge (Unsplash) y Liona Toussaint (Unsplash)En Xataka | Comunidades y vecinos llevan toda la vida preguntándose si se pueden aparcar bicis en los pasillos. La ley deja pocas dudasLos mejores comentarios:Ver 18 comentariosEn Xataka hablamos de…Ver más temas Webedia Tecnología Videojuegos Entretenimiento Gastronomía Motor Estilo de vida Economía Ediciones Internacionales Destacamos Ver más temas SuscribirMás sitios que te gustaránRecienteVer más artículos Xataka TV Ver más vídeos source

Cantabria siempre ha sido uno de los grandes productores de leche de España. Ahora sus ganaderos se están extinguiendo

Carlos PregoCarlos PregoEl sector ganadero cántabro está en plena transformación. Sobre todo si hablamos de producción de leche. En los últimos años la  región ha visto cómo desaparecían cientos de explotaciones de vacuno. El fenómeno puede explicarse (en parte) por una tendencia hacia la concentración, pero eso no ha evitado en cualquier caso el descenso de producción. El resultado es que, si bien Cantabria sigue teniendo un peso relevante en el sector nacional, se encuentra con un panorama complejo: sus ganaderos del lácteo están en vías de extinción.¿Qué dicen las cifras? El fenómeno es complejo y para entenderlo hay que manejar varias claves. La más relevante probablemente son la aportó el verano pasado el propio Gobierno cántabro, al divulgar un balance que muestra que la región perdió casi 400 explotaciones ganaderas de leche en apenas seis años. De las 1.167 registradas en marzo de 2019 pasó a 770 durante el mismo mes de 2025. Hace unos días El Confidencial publicó una información sobre el sector que muestra un dato incluso más bajo, con 749 granjas para ordeño.CCAAproducción de leche de vaca en explotaciones (2024 – datos en miles de Tms)Galicia3.095,539Asturias535,863Cantabria404,850País Vasco163,395Navarra280,273La Rioja22,832Aragón176,416Cataluña770,981Baleares60,851Castilla y León925,809Madrid55,427Castilla-La Mancha296,292Comunidad Valenciana86,356Murcia68,684Extremadura18,618Andalucía557,998Canarias55,881España7.576,063¿Hay más datos? Sí. El balance desgranado por el Ejecutivo cántabro es interesante porque demuestra que esa pérdida de granjas no es fruto de una reestructuración puntual, sino una tendencia sostenida en el tiempo. Si 2019 terminó con 1.113 explotaciones, en 2020 eran ya 1.050, 976 en 2021, 905 en 2022, 847 en 2023 y 784 al cierre de 2024. En el primer trimestre de 2025 el censo estaba en 770. Los valores no coinciden con los del anuario publicado en 2024 por Agricultura, pero la tendencia es básicamente la misma.¿Solo baja el número de granjas? No. La pérdida de explotaciones puede explicarse en parte por una tendencia hacia la concentración. Es decir, tal vez en la comunidad haya menos explotaciones pero las que hay acumulan más reses. El resto de indicadores del sector muestran sin embargo que está lejos de reforzarse. El censo de vacas de ordeño ha experimentado una tendencia fluctuante en los últimos años, con subidas y bajadas. Su tendencia ha sido menos clara y pronunciada que la de las granjas, pero el balance final no es bueno.¿Y eso, por qué? En 2019 había registradas en la comunidad 49.486 reses criadas para la producción de leche. En 2024 eran ya 48.186, unas 1.300 menos. Entremedias el sector ha experimentado algunos vaivenes importantes. En 2022 por ejemplo el censo alcanzó las 64.633 vacas tras crecer alrededor de un 7% en un año, pero en 2023 volvió a experimentar un retroceso considerable. Los datos de producción tampoco son boyantes. Tanto los recogidos por Agricultura como las impresiones que traslada el sector. Hace poco admitía a El Confidencial que se ha encontrado con una descenso en el volumen de recogida, algo poco habitual hace no tanto. “La producción en Cantabria ha caído un 15% en los últimos cinco años”, precisan desde la federación nacional FENIL.¿Cómo afecta eso a la región? La clave la daba en diciembre El Diario Montañés. La pérdida de ganaderías lácteas ha provocado que en la comunidad haya ya varias decenas de municipios sin explotaciones de este tipo. Para ser precisos son 26 las localidades sin huella de la industria, una lista que incluye poblaciones con un perfil urbano, como Castro Urdiales, pero también otras que sí han estado más ligadas al sector agrícola y ganadero, como Anievas o Cabuérniga. A finales del año pasado había una casi una decena y media de núcleos en los que sobrevivía solo una ganadería dedicada a los lácteos.¿A qué se debe el cambio? Hay varios factores en juego. Más allá de la tendencia general del sector bovino hacia la concentración que se da en España, con el paso de muchas ganaderías pequeñas a pocas de mayor tamaño, la deriva de la industria cántabra se explica por cuestiones sociales y económicas. Cierran explotaciones porque no hay relevo generacional. Ni más ni menos. “El primer factor que explica esto es la avanzada edad de los ganaderos de la región. La media está entre 58 y 60 años”, explica a El Confidencial Luis Pérez, de Ugam-Coag. “Llegan a su jubilación y cierran la explotación, nadie continúa”.¿Y por qué ocurre eso? De nuevo, por una combinación de factores. El cuidado de las explotaciones requiere un trabajo intenso y constante (“Hay que ordeñar dos veces al día, todos los días”) que no siempre se ve recompensando al vender el producto en un mercado volátil y de precios fluctuantes. “Puedes estar muy bien y en dos meses ir para abajo y estar muy mal. No hay ningún tipo de estabilidad”, añade Pérez. Con ese telón de fondo hay nichos dentro de la ganadería más tentadores, como la cría para el sector cárnico. Mientras Cantabria ha visto cómo se reducía el número de explotaciones dedicadas al ordeño, los profesionales del sector cárnico han aumentado.¿Qué ocurre con ese sector? “La mayoría de los que entran son hijos de ganaderos. Y se incorporan casi siempre con vacas de carne”, comenta Pérez en El Diario Montañés. “En los dos casos hay que atender a los animales todos los días, pero en leche hay que ordeñar, sí o sí, cada 12 horas”. Antes de la pandemia contabilizaban 7.827 ganaderías de este tipo. En 2023 eran ya más de 8.100, aunque desde entonces ese registro también parece haberse reducido.Imágenes | Nicolas Vigier (Flickr) y Ministerio de AgriculturaEn Xataka | Hemos intentado averiguar si la ciencia prefiere la leche entera, semi o desnatada y nos hemos quedado como estábamosLos mejores comentarios:Ver 0 comentariosEn Xataka hablamos de…Ver más temas Webedia Tecnología Videojuegos Entretenimiento Gastronomía Motor Estilo de vida Economía Ediciones Internacionales Destacamos Ver más temas SuscribirMás sitios que te gustaránRecienteVer más artículos Xataka TV Ver más vídeos source

En un inesperado movimiento, Phil Spencer y Sarah Bond dejan la cúpula de Xbox, según IGN: la división entra en una nueva etapa

Javier MarquezJavier MarquezUn viernes por la noche solemos estar pendientes de otras cosas, no de un movimiento que reconfigure el liderazgo de Xbox. Sin embargo, eso es lo que nos hemos encontrado: la retirada de Phil Spencer, la dimisión de Sarah Bond como presidenta de Xbox y un nuevo nombre al frente de Microsoft Gaming. La información, publicada por IGN, apunta a un relevo que pocos anticipaban públicamente. Y cuando hablamos de las dos caras más visibles de la división en la última década, no hablamos de un simple ajuste interno, sino de un punto de inflexión. En detalle. Phil Spencer dejará su cargo como CEO de Microsoft Gaming el lunes 23 de febrero de 2026, según fuentes familiarizadas con el asunto citadas por el mencionado medio. En el correo enviado al personal, el propio Spencer explica que la conversación comenzó meses atrás: “El otoño pasado, le dije a Satya que estaba pensando en dar un paso atrás y comenzar el siguiente capítulo de mi vida”. La transición, sostiene, se diseñó con antelación. En paralelo, como decimos, Sarah Bond ha presentado su dimisión como presidenta de Xbox. No se ha planteado como una sucesión natural ni como un relevo escalonado, sino como una salida que coincide con la retirada de Spencer. La nueva jefa. El nombre que toma el timón es Asha Sharma, hasta ahora presidenta de CoreAI, el área centrada en producto e inteligencia artificial dentro de Microsoft. Como muestra su perfil de LinkedIn, se incorporó a la compañía en 2024 y anteriormente fue VP of Product and Engineering en Meta y COO de Instacart, además de formar parte del consejo de The Home Depot. Su perfil viene del ámbito de producto y plataformas a gran escala, más que de una trayectoria pública vinculada a la gestión histórica de Xbox.El rediseño no se queda en la dirección ejecutiva. Matt Booty, hasta ahora responsable de Xbox Game Studios, asciende a Chief Content Officer y trabajará estrechamente con Sharma. No es un cambio menor: pasa a desempeñar un papel central en la estrategia de contenidos en un momento en el que la cartera de estudios y franquicias es uno de los activos más visibles de la división. Tres compromisos. En su primer mensaje al equipo, Sharma estructura su hoja de ruta en tres ejes claros. El primero es directo: “Primero, grandes juegos. Todo comienza aquí”. Habla de personajes inolvidables, historias que nos hagan sentir y excelencia creativa, y promete empoderar a los estudios, invertir en franquicias icónicas y respaldar nuevas ideas. En ese marco encuadra la promoción de Booty, a quien define como alguien que entiende “el oficio y los desafíos de construir grandes juegos”.El segundo eje pasa por lo que denomina “el regreso de Xbox”, con una reafirmación explícita del papel de la consola en la identidad de la marca tras 25 años. El tercero mira al “futuro del juego”, con nuevos modelos de negocio y herramientas compartidas para desarrolladores y jugadores en un entorno donde el juego vive a través de dispositivos diversos. Balance y lo que viene. La transición, al menos sobre el papel, se ha diseñado con meses de antelación y con un traspaso ordenado. Spencer seguirá en un rol asesor durante el verano, pero el liderazgo formal cambiará de manos el lunes 23 de febrero de 2026. A partir de ahora, el foco se desplazará hacia la ejecución: cómo se concreta la apuesta por grandes juegos, qué peso real tendrá la consola en la estrategia y cómo se integrará la expansión multiplataforma. El relevo está definido; empieza la etapa que tendremos que medir en hechos.Imágenes | Xbox En Xataka | Los videojuegoss han crecido mucho este año. Pero el dinero se lo quedan China, Roblox y los dueños de plataformas móviles Los mejores comentarios:Ver 0 comentariosEn Xataka hablamos de…Ver más temas Webedia Tecnología Videojuegos Entretenimiento Gastronomía Motor Estilo de vida Economía Ediciones Internacionales Destacamos Ver más temas SuscribirMás sitios que te gustaránRecienteVer más artículos Xataka TV Ver más vídeos source